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Cómo saber si una lesión necesita frío o calor

Hay algunas lesiones que ameritan la aplicación de calor mientras que otras necesitan  frío. Estas aplicaciones pueden ser muy beneficiosas pero no todas las personas saben cuándo hay que aplicar calor o frío, pero por suerte podrás aclarar esta duda, así sabrás de qué forma necesitan ser tratadas algunas lesiones.

Aplicar frío en una lesión

Aplicar frío para una lesión

La aplicación de frío, o también conocida como crioterapia, ante alguna caída o golpe puede aliviar el dolor y al mismo tiempo desinflamar la zona lastimada. Generalmente se aplica este método para las torceduras o esguinces, así como contusiones, caídas, tirones musculares o golpes. El frío también ayuda a relajar los músculos y las articulaciones luego de un intenso entrenamiento, aunque también se usa para aliviar la jaqueca.

Aunque debes tener en cuenta que aplicar frío directamente sobre la piel puede tener algunos efectos adversos, como la alteración de la sensibilidad o incluso causar quemaduras. Es por esto que en caso de usar hielo para crioterapia, es recomendable que lo cubras con una toalla para crear una compresa y de esta forma no empeorar la situación. Mientras aplicar el frío es necesario que vigiles la zona lastimada cada cierto tiempo para asegurarte de que la integridad de la piel se encuentre en perfectas condiciones.

¿Cómo aplicar el frío?

Como ya se mencionó anteriormente, la mejor forma de hacerlo es mediante alguna compresa. Puedes crear alguna compresa usando cubos de hielo y alguna toalla o con alguna bolsa de gel frío.

De esta forma evitarás alguna quemadura a causa de las bajas temperaturas. Además no debes olvidar que lo recomendado es que solo apliques frío sobre la herida durante unos 20 minutos como máximo, luego de 1 hora podrás aplicarte la compresa de nuevo por otros 20 minutos.

Aplicar calor sobre una lesión

Aplicar calor para una lesión

La aplicación de calor, o termoterapia, es una técnica para aliviar dolores en las articulaciones y los músculos en los cuales no existe ningún tipo de inflamación o hinchazón. Generalmente se suele aplicar calor para las contracciones musculares o aliviar los dolores causados por un lumbago, la cervical o la artrosis de rodilla, por solo mencionar algunos.

Aunque si bien la aplicación de frío puede relajar a corto plazo los músculos, en un periodo de tiempo medio o largo sus efectos suelen desaparecer, por lo que en ocasiones es necesaria la aplicación de calor. En algunos casos como durante un tirón muscular, algunos recomiendan que lo mejor es aplicar frío de forma inmediata, aunque unas horas más tarde el calor va a actuar como sedante, lo cual durará por más tiempo y a la vez generará una sensación más agradable.

¿Cómo aplicar el calor?

Actualmente las compresas de gel que se usan para el frío también pueden calentarse para aplicarse en sobre algunas lesiones. Solo necesitarás calentarlas en el microondas o con baño María, y colocarla sobre la herida para así tratar el dolor.

También pueden humedecer algún paño con agua caliente y colocarlo sobre la lesión, esta es una alternativa bastante efectiva en caso de no contar con una bolsa de gel. Solo debes aplicar estas compresas durante unos 15 o 20 minutos, puedes hacerlo todas las veces que sea necesario hasta que el dolor se alivie por completo. Pero ten en cuenta que bajo ninguna circunstancia debes aplicar agua caliente de forma directa sobre la piel, esto se debe a que muy posiblemente termines causado alguna quemadura o hipersensibilidad en la zona afectada.

¿Qué lesiones ameritan frío o calor?

Lesión que amerite calor-frío

El generalmente se aplica termoterapia en caso de algunas heridas como:

  • Contractura en los músculos.
  • Dolor en las articulaciones.
  • Dolores musculares.

Por otra parte se recomienda aplicar crioterapia en caso de:

  • Traumatismos.
  • Hematomas.
  • Desgarre muscular.
  • Esguinces.
  • Calambres.

Muchos expertos en los deportes recomiendan a los atletas aplicar frío luego de algún entrenamiento intenso, de esta manera evitan causar cualquier tipo de lesión o desgaste muscular o en las articulaciones.

Recomendaciones

Recomendación para una lesión

Generalmente la aplicación de frío es usado para todas aquellas lesiones que solo presenten dolor, hinchazón o inflamación durante las primeras 72 horas de hacerse generado. Luego de que las molestias hayan disminuido durante ese tiempo, puedes aplicar calor para así reducir estas incomodidades de forma considerable. Pero en caso de que el dolor y la inflamación continúen por más tiempo, lo mejor es que sigas aplicando frío hasta que notes alguna mejora.

De ser una lesión del tipo muscular, como alguna contracción muscular o la acumulación de tensión, lo cual puede generar dolor durante los esfuerzos diarios. Para estos casos lo mejor es que apliques calor en el primer instante. Pero no debes olvidar nunca que si no tienes cuidado o sigues las recomendaciones, puedas causar algún tipo de quemadura, por lo que debes vigilar la zona afectada cada cierto tiempo. Ten en cuenta que dependiendo de la gravedad de la lesión y de la zona en la que se ha generado, es posible que la aplicación de frío o calor pueda causar algunos mareos y en el peor de los casos mareos.