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Por qué estar todo el tiempo con tu smartphone no te va a volver loco

Cualquier nueva tecnología, y sobre todo cualquier nueva tecnología que cambie nuestras vidas de una forma muy radical, tiende a crear suspicacias y recelos. Eso es precisamente lo que ha venido sucediendo con las redes sociales, el smartphone y la tecnología digital en general. De repente, todos nos vimos con un teléfono móvil con conexión a Internet en el bolsillo y se nos fue un poco la cabeza. Empezamos a hacerlo todo por el móvil, a pasar cada vez más horas mirando la pantalla, sentíamos que todo nos aburría menos estar en Instagram…Demasiados cambios en muy poco tiempo.

Muy pronto surgieron voces de alarma y llamadas a la prudencia. Una tecnología con tanto poder como es Internet y los teléfonos móviles inteligentes deben utilizarse, sí, pero con sumo cuidado. Sus consecuencias para distintos aspectos de nuestra vida como sociedad, y también de nuestra salud, pueden verse seriamente perjudicados. ¿Qué pasará con los niños y adolescentes?, ¿dejaremos de relacionarnos cara a cara?, ¿nos volveremos más estúpidos y nuestra memoria más frágil? Una reciente investigación ha venido a poner un poco de calma en medio de este pánico.

Ninguna relación con la salud mental

smartphone

La segunda parte de la investigación se llevó a cabo de una forma muy similar, solo que esta vez con usuarios de teléfonos iPhone. Y los psicólogos se reafirmaron entonces en su conclusión de que, a pesar de los muchos estudios que digan lo contrario, no hay ninguna relación entre el tiempo que pasa una persona utilizando su teléfono móvil y su salud mental. “El tiempo que una persona pasa mirando una pantalla cada día no predice la ansiedad, la depresión ni el estrés”, concluye Shaw. 

“Además”, añade, “aquellos individuos de nuestro estudio que superan las medidas normales de ansiedad y depresión mayor tienden a usar el móvil prácticamente en la misma medida en que lo hacen las personas que no tienen esos síntomas”. El doctor David Ellis explica que “nuestros resultados se enmarcan en una línea de investigación que sugiere que reducir el tiempo de uso de pantalla no va a hacer a las personas más felices”.