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Acción contra el Hambre comienza a distribuir ayuda de emergencia a los afectados por la erupción del volcán Taal de Filipinas

Acción contra el Hambre ha comenzado a distribuir ayuda de emergencia a los damnificados por la erupción, el pasado 12 de enero, del volcán Taal de Fillipinas, que ha afectado a 459.300 personas en la isla de Luzón y ha obligado a evacuar a 70.413 que permanecen en 300 centros en las provincias de Batangas, Cavite y Laguna.

Las “prioridades” de la organización son ahora garantizar el acceso de la población afectada a agua potable y saneamiento básico y la distribución de kits no alimentarios y artículos de higiene personal, según precisó este miércoles a través de un comunicado la coordinadora de operaciones de la ONG en Filipinas, Melinda Marie Buensuceso.

Acción contra el Hambre ha desplegado un equipo de emergencia en la zona de Batangas para la evaluación rápida de las necesidades y acaba de activar el acuerdo de emergencia con la Agencia de Cooperación Española (Aecid) para la distribución urgente de mantas, colchonetas y mosquiteras a los damnificados. También está poniendo en marcha una respuesta para garantizar agua potable y saneamiento básico a los afectados.

Asimismo, puntualizó que tras la erupción del segundo volcán más activo del país, las cenizas y gases volcánicos no sólo han arrasado casas, sino también campos de cultivo, la “principal fuente de ingresos para muchas familias”. “Muchas de las personas evacuadas no tuvieron tiempo para prepararse y huyeron sin poder coger sus pertenencias”, añadió, al tiempo que anunció que la población del área más perjudicada, en un radio de 14 kilómetros del cráter del volcán, ya ha sido evacuada, pero el número de desplazados “seguirá aumentando”.

Un poco más lejos, en un radio de 17 kilómetros de la zona de peligro viven otras 930 000 personas que, a su juicio, “podrían verse afectadas en las próximas horas por la alta densidad piroclástica y el tsunami volcánico”.

En un primer momento, la columna de gases, fragmentos de roca y vapor alcanzó los 15 kilómetros de altura y fue avanzando hacia el suroeste, cubriendo de ceniza y material volcánico todo lo que encontraba a su paso, según subrayó la organización no gubernamental, que trabaja en Filipinas desde el año 2000.

Allí ha desplegado intervenciones de emergencia tras varios desastres naturales en el país como tifones y terremotos, incluido el supertifón Haiyan de 2013.

SERVIMEDIA