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Un total de 165 personas murieron en España en 2019 en incendios

Ciento sesenta y cinco personas fallecieron durante 2019 a consecuencia de incendios, de los que el 76 por ciento de las víctimas (125) murió en siniestros dentro del hogar, según un estudio de Mapfre, que refleja que casi la mitad (49,1% de los fallecidos tenía más de 65 años de edad, según un estudio presentado este viernes por Fundación MAPFRE y la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos (APTB).

El ‘Estudio Víctimas de Incendios en España 2019’ refleja que por territorios, Andalucía, con 37 fallecidos; Cataluña, con 25 y Comunidad Valenciana, con 17 son las comunidades autónomas con más víctimas mortales en incendios y además, el estudio refleja que entre octubre y marzo se produjeron más fallecidos, un 74%, que en todo el resto del año.

El balance anual de Mapfre destaca que de los 165 fallecidos, 125 murieron en las viviendas en 2019, lo que supone un incremento del 34 por ciento respecto a 2018. Si se analizan los datos aportados por el estudio en 2010, el año 2019 se encuentra “exactamente en la media” de fallecidos de estos últimos 10 años, que es de 165 muertos.

No obstante, durante 2019 se produjo un ascenso en la media diaria de fuegos en el hogar, con 54 frente a los 42 de 2018, es decir un incremento del 28 por ciento. También aumentaron las intervenciones de los bomberos, que pasaron de las 15.387 en 2018 a las 19.661 intervenciones de 2019.

Por otro lado, el estudio refleja que del total de incendios en el hogar en 2019, el 64 por ciento de las víctimas eran hombres y entre las causas, la intoxicación afectó al 68 por ciento; mientras que las quemaduras acabaron con la vida al 29,6 por ciento.

Entre las causas que iniciaron los fuegos en las viviendas durante el año 2019, están los incidentes eléctricos, causantes del 23 por ciento de los fallecidos, aunque se desconoce la causa de la muerte del 44 por ciento de los casos. La segunda causa de los siniestros fueron los aparatos productores de calor (radiadores y braseros, entre otros), con 18 víctimas; y en tercer lugar aparecen las víctimas por el hábito de fumar (9 personas).

El trabajo añade que este tipo de sucesos en España es más recurrente durante los seis meses más fríos del año, que van de octubre a marzo, en los que se produjo el 68 por ciento de los fallecidos, 113 víctimas, de las que 92 fueron en viviendas. Los peores meses fueron enero, con 23 muertos y noviembre, con 17.

Otra de las características del perfil de las víctimas durante 2019 es que ha aumentado el número de personas mayores que viven solas y algunas malas costumbres de calefacción debido principalmente al uso de braseros, estufas sin mantenimiento, chimeneas desprotegidas y aparatos eléctricos obsoletos, se traduce en que el 49,1 por ciento de los fallecidos en incendio en la vivienda fueron mayores de 65 años.

Por zonas, un año más el salón es el lugar donde se inicia un mayor número de incendios, en concreto, el 52 por ciento. Después figura el dormitorio, con el 30 por ciento de los fuegos y la cocina, con el 15 por ciento.

Teniendo en cuenta que el 76% de los siniestros con víctimas mortales ocurridos en 2019 tuvieron lugar en viviendas, y que el 68 por ciento de las muertes se produjeron por inhalación de humos, las entidades firmantes del estudio insisten en la importancia de colocar sistemas de detección de humos en las viviendas, un aspecto “clave” para alertar de que se está produciendo un incendio.

Sin embargo, lamentan que en España apenas el 10 por ciento de los hogares cuenta con un detector, frente a los datos de otros países vecinos como Francia, Alemania o Gran Bretaña, donde las cifras superan el 90 por ciento.

En todo caso, el trabajo refleja un descenso neto de 27 víctimas mortales entre 2010 y 2019, lo que representa una reducción del 14 por ciento en el número de fallecidos por incendio o explosiones en la última década en España.

De nuevo desde 2010 se repite el dato de que las personas mayores de 64 años son el grupo de mayor riesgo, con diferencia, a la hora de poder fallecer a causa del fuego. De 2010 a 2013, las muertes por quemadura y por intoxicación daban porcentajes de fallecidos muy similares; a partir de 2014, la segunda, el humo y los gases tóxicos producidos durante un incendio, se destaca como la mayor causa de mortalidad.

ANDALUCÍA Y CATALUÑA, LIDERAN EL FUNESTO RANKING

El informe detalla también la distribución geográfica de las víctimas por comunidades autónomas, de modo que las cinco con mayor índice de fallecidos por millón de habitantes en 2019 fueron Extremadura (6,56), Cantabria (5,16), Castilla y León (4,58), Aragón (4,55) y Galicia (4,45).

Sin embargo, las que tuvieron una menor tasa de víctimas mortales en viviendas por millón de habitantes fueron: Ceuta, Melilla y La Rioja que han registrado cero fallecidos.

No obstante, en términos absolutos, Andalucía fue, por cuarto año consecutivo, la comunidad autónoma con más víctimas mortales, con 37 fallecidos; seguida por Cataluña (25 fallecidos) y Comunidad Valenciana, con 17 víctimas mortales.

EL COVID REDUCE EL NUMERO DE MUERTOS

Otro de los datos significativos del estudio es el hecho de que el confinamiento redujo de manera “importante” las muertes por fuego en el hogar, ya que en marzo y abril de 2010 se ha contabilizado hasta un 80 por ciento menos fallecidos en viviendas respecto a la media de los últimos cuatro años anteriores. Sin embargo, la vuelta a la normalidad refleja de nuevo una vuelta a las cifras pasadas.

De hecho, en marzo de 2020 los fallecidos se redujeron un 56 por ciento respecto a la media de los cuatro ejercicios anteriores (16 muertes), porcentaje que crece hasta un 80 por ciento de descenso (11,5 muertes de media) en lo que se refiere a víctimas en vivienda.

En abril las cifras se equilibraron algo más, con un descenso del 43 por ciento sobre la media de los cuatro años anteriores (12,3 muertes), y de un 65 por ciento aproximadamente en los fallecimientos en vivienda (8,5 muertes de media). Los datos de mayo, sin embargo, estuvieron en línea con los años anteriores.

No obstante, los autores indican que los datos de 2020 son provisionales, hasta su confirmación en 2021 por parte de los Servicios de Bomberos y de los Institutos de Medicina Legal de toda España.

La explicación a estas caídas en las cifras de marzo y abril podría estar en que, debido al confinamiento y a las medidas del estado de alarma, la presencia de la unidad familiar completa en los domicilios durante prácticamente las 24 horas del día habría reducido drásticamente las imprudencias, por un lado, y los despistes por otro.

SEMANA DE PREVENCIÓN

Durante la presentación la Fundación MAPFRE y la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos (APTB) han anunciado la puesta en marcha de la XV Edición de la Semana de la Prevención de Incendios, para ayudar a la población a identificar los riesgos y saber cómo actuar en caso de incendio.

En ese contexto, informan de que en esa semana se organizarán numerosas actividades on-line, en colaboración con comunidades autónomas, diputaciones, ayuntamientos y diferentes Servicios de Bomberos del territorio nacional, para difundir pautas para que los ciudadanos tomen conciencia de los riegos de incendios en el hogar y como evitarlos.

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