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El Espanyol fue capaz de remontar el gol de Ramis en Ipurua y llevarse una balsámica victoria de tierras guipuzcoanas con la que además hunde en la tabla a un Eibar que aún no sabe lo que es ganar y que se queda en puestos de descenso con un punto en el casillero tras cuatro jornadas de Liga.

El partido arrancó con un Eibar muy reconocible en Ipurua, presionando arriba, asfixiando la salida del balón del Espanyol y llevando balones al área desde las bandas.