Compartir

Un ciudadano de origen francés, cumpliendo la orden de confinamiento emitida en la mayoría de países europeos, cubrió una distancia de 43 kilómetros, el equivalente a una maratón, dando vueltas en el balcón de su casa de Balma, Francia.

Elisha Nochomovitz, empleado de un restaurante de la localidad, empleó casi siete horas (6:48) en dar 3.000 vueltas en una superficie de apenas siete metros.

Nochomovitz, en declaraciones a la ‘CNN’,  aseguró que pese a haber corrido tres maratones, ésta es sin duda ha sido la más dura.

“Mi único placer es correr, no importa el momento”, comentó el atleta, quien dedicó su hazaña a los trabajadores sanitarios galos.

No es el primer caso de estas características. Recientemente publicamos la gesta de un gallego que superó los 60 kilómetros sin salir de su apartamento.