Tres prórrogas de los Presupuestos Generales del Estado dejan sin fondos el mantenimiento de infraestructuras

La expresidenta del Tribunal de Cuentas María José de la Fuente advierte de que la prórroga presupuestaria nació para ser excepcional. La inversión ferroviaria y el mantenimiento de la red llevan años cayendo.

La prórroga de los Presupuestos Generales del Estado cumple tres años y ya tiene una consecuencia medible: menos dinero para las vías.

Desde que las cuentas de 2023 caducaron el 1 de enero de 2024, el Ejecutivo ha tenido que reestructurar más de 330.000 millones de euros a base de traspasos entre ministerios, ampliaciones de crédito y modificaciones presupuestarias. Es la cifra que sobrevuela todo el debate sobre la inversión pública.

La expresidenta y actual letrada del Tribunal de Cuentas, María José de la Fuente, lo resumió en el XXXVI Congreso de la Asociación de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE), en Toledo: 'todas aquellas infraestructuras que se podían haber construido, reformado y arreglado no se han podido absorber con los Presupuestos prorrogados'.

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Su conclusión fue más directa: la prórroga presupuestaria, el mecanismo que permite seguir gastando con las cuentas del año anterior, 'es un mecanismo excepcional y debe ser utilizada como tal'.

Tres años gobernando con las cuentas de 2023

La prórroga no solo congela la inversión del Estado. También deja a las comunidades autónomas a ciegas sobre lo que el Gobierno va a construir en su territorio: no pueden planificar sus propias inversiones sin saber qué partidas llegarán. Lo resumió la propia De la Fuente: las autonomías carecen de 'la información necesaria para elaborar sus propios presupuestos'.

El resultado es una red que envejece sin presupuesto nuevo. El catedrático de Hacienda Pública de la Universidad Complutense Juan José Rubio coincidió en el mismo foro: el mantenimiento de las vías 'requiere un sistema bien gestionado'.

La prórroga mantiene la cuantía del gasto, pero no absorbe la inflación, la subida de costes ni el aumento de la demanda de servicios.

Y aquí viene el dato que casi nadie pone encima de la mesa. El volumen global del presupuesto se mantiene, pero la población ha crecido en al menos 400.000 personas en los últimos años, según la letrada del Tribunal de Cuentas. Más gente, más demanda y la misma cantidad para atenderla.

Por qué esto te afecta aunque no cojas el tren

Porque el tren no es solo el tren. La falta de cuentas nuevas toca la sanidad, la educación y la vivienda de las comunidades, cuyas necesidades de gasto crecen mientras la aportación del Estado se queda congelada. Y las carreteras y la obra pública se planifican con los mismos papeles de hace tres años.

El caso ferroviario es el más visible. La caída de la inversión y del mantenimiento de la alta velocidad aparece señalada como uno de los principales motivos de las dos tragedias registradas este año en la red, incluido el accidente de esta semana en Urda (Toledo).

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La AIReF lleva meses avisando en la misma dirección. Su presidenta, Inés Olóndriz, advirtió en septiembre de que presentar unas cuentas nuevas es clave para reforzar la planificación y contar con una estrategia fiscal creíble a medio plazo.

El gasto se ha sostenido estos tres años con más recaudación, más deuda pública y los fondos europeos. La inversión en infraestructuras no ha sido prioritaria en ese reparto.

El precedente de 2019 y lo que toca mirar ahora

No es la primera vez que España funciona con prórrogas. Las cuentas de 2018 se alargaron durante 2019 y 2020, hasta que en 2021 llegaron unos Presupuestos nuevos. La diferencia es la duración: ahora son tres ejercicios consecutivos sin un proyecto nuevo.

Ahí está el núcleo del debate. Para la expresidenta del Tribunal de Cuentas y en línea con lo que sostienen los inspectores de Hacienda, la prórroga debe ser un recurso puntual y no una forma de sostener una legislatura entera. Su crítica: el gasto se cubre con deuda y traspasos, no con un plan plurianual.

Del otro lado, el mantenimiento del gasto se ha apoyado en el récord de ingresos tributarios y los fondos europeos, que han cubierto parte del hueco. Es lo que explica que los servicios no se hayan desplomado pese a no tener cuentas nuevas.

Lo que toca seguir de cerca son dos cosas: si Hacienda presenta un proyecto de cuentas antes de que acabe el año y si la inversión en conservación recupera algo del terreno perdido.

📌 En claves: lo que debes saber

  • Qué ha pasado: El Gobierno encadena tres prórrogas de los Presupuestos y sigue operando con las cuentas de 2023, con más de 330.000 millones en ajustes.
  • Por qué te importa: Sin cuentas nuevas no hay partidas para mantener la red ferroviaria ni margen para actualizar sanidad, educación o vivienda.
  • A quién afecta: Viajeros de tren, comunidades autónomas, empresas de obra pública y usuarios de servicios públicos congelados.
  • Hacia dónde vamos: El foco está en si Hacienda presenta un proyecto de Presupuestos y en si la inversión en conservación recupera terreno.