Si estás buscando trabajo, la competencia digital pesa cada vez más en tus opciones reales de empleabilidad. Lo acaba de medir el tercer Informe Bienal de Indicadores de Competencias Digitales y Empleabilidad, presentado el pasado 21 de octubre en Barcelona y recogido por el medio especializado RRHH Digital.
El dato estrella: cada punto suma un 5,9 % de probabilidad de estar ocupado, una vez descontados factores como la edad y la formación.
Conviene leerlo con prudencia. El propio informe avisa de que la relación no demuestra causalidad: también ocurre al revés, porque trabajar permite adquirir esas habilidades. Correlación sólida, no garantía.
¿Qué mide el índice y de dónde salen los datos?
El estudio lo elabora el Observatorio de Competencias Digitales y Empleo, con el Grup de Recerca Educació i Treball (GRET) de la Universitat Autònoma de Barcelona y la fundación IMANcorp. Se basa en datos de 2025 y cruza tres fuentes: la encuesta TIC-Hogares del INE, la herramienta Skills-OVATE del Cedefop (el centro europeo para la formación profesional) y el PIAAC 2023 de la OCDE.
¿Y qué se mide? Habilidades de información (buscar, filtrar, verificar), de comunicación y de resolución de problemas, además de lo que piden las empresas en sus ofertas. El resultado: el 65,7 % con competencias altas está ocupado, frente al 14,7 % de quienes no las tienen.
La brecha más preocupante: nivel educativo y jóvenes
El nivel educativo marca la diferencia más grande, y con mucha distancia. El 79,7 % de quienes tienen estudios superiores se sitúa en competencias digitales altas, frente al 36 % de quienes tienen un nivel educativo bajo.
Saber manejar el móvil a diario no equivale a manejar datos, hojas de cálculo o fuentes verificables en un puesto de trabajo.
La edad no sigue una línea recta. El 74,2 % de los jóvenes de 16 a 25 años tiene competencias altas, por debajo del 80,8 % del grupo de 26 a 35 años y del 80,4 % de los de 36 a 45. Ser joven no garantiza ser competente digitalmente.
Rafael Merino, director científico del estudio, sitúa la brecha más preocupante en la población joven que deja los estudios al acabar la etapa obligatoria. Hannah Valério añade otro foco: el déficit en habilidades de información, buscar en fuentes fiables y verificar lo que llega por redes.
Qué piden las empresas y por qué el móvil no basta
En el mercado laboral, el acceso y el análisis de datos encabezan la demanda de habilidades informáticas. Y no es solo cosa de perfiles tecnológicos: las empresas buscan competencias digitales también en agricultura, industria y construcción.
Hay una distancia que conviene mirar. El uso del ordenador en el trabajo llega al 70,4 % en España, frente al 80,1 % de media de la OCDE. En la vida diaria, el uso de dispositivos digitales alcanza el 96,8 %, por encima del 95,3 % del promedio de la organización. Usamos muchísimo la tecnología como personas; bastante menos como trabajadores.
En la mesa redonda que acompañó la presentación se insistió en una idea: la competencia digital depende del uso que se hace de la tecnología y de cómo se aplica a cada puesto. La familiaridad con las redes no acredita un manejo competente de las herramientas en el trabajo.
También se cuestionó el tópico de que a más edad, menos capacidad: los perfiles sénior están haciendo, por ahora, un mejor uso de la inteligencia artificial, según la valoración que salió del debate. Se pidió, eso sí, que la IA responda a objetivos concretos y no a la presión social.
La formación continua y la colaboración público-privada se señalaron como las vías para cerrar la brecha. La cuarta edición del informe, prevista dentro de dos años, incorporará datos sobre el uso de la IA y su relación con el empleo.
Cómo aprovechar la formación digital en tu búsqueda de empleo
Aquí está la parte que puedes usar mañana mismo. Cuatro pasos. Sin milagros.
- Mide tu punto de partida. No es lo mismo mandar un correo que localizar una estadística oficial o interpretar un informe.
- Prioriza información y datos. Son las habilidades donde más se falla y las que más demandan las empresas.
- Busca formación que deje certificado. Los portales de las comunidades autónomas y el portal del SEPE publican cursos; comprueba que acrediten lo aprendido.
- Aplícalo en algo real. Un proyecto en tu trabajo, en una asociación o en un voluntariado vale más que un curso sin práctica.
Nada de esto es una fórmula mágica: el informe recuerda que la relación va en las dos direcciones. Pero hay una conclusión práctica que sí se sostiene. La formación digital ha dejado de ser un extra en el currículum. Y ojo con este detalle, porque quien no la domina pierde puntos antes de la entrevista.
El resumen rápido (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Un informe vincula más competencia digital con más probabilidad de estar empleado en España.
- 💶 ¿A quién le interesa? A quienes buscan trabajo, a los jóvenes que dejan los estudios y a quien quiere mejorar su empleabilidad.
- ✅ ¿Qué tienes que hacer? Detecta tu nivel, prioriza información y datos y busca formación con certificado.




