Mourinho ha reventado la previa del Clásico: elogio envenenado al árbitro, dardo a los intocables y frase para meme.
La polémica del arbitraje ha vuelto a instalarse en la sala de prensa de Valdebebas y, como casi siempre que eso pasa, el que hablaba era él. Sin subir la voz. Con esa media sonrisa de quien sabe exactamente lo que está soltando. Mourinho convirtió la comparecencia previa al duelo ante el Leipzig en un manual de presión ambiental a cuenta del Clásico.
El árbitro que «no está para bromas»
«Tenemos un árbitro que no está para bromas. De una calidad y personalidad altísima. Me da la sensación de que, de lo bueno que es, el VAR no tiene un papel importante en el partido». Leída en frío, la frase es un elogio. Leída en la semana en la que medio fútbol español discute cada decisión, es también un mensaje: si el árbitro es tan bueno, nadie podrá excusarse después. Mourinho no nombró al colegiado del Clásico ni falta que le hizo.
Del Leipzig dijo que «no es el equipo que ha perdido mal en Múnich, es el que tiene tres puntos y que se quiere clasificar», y de la Champions bajó el tono: el objetivo, insiste, no es levantar el título sino clasificarse y evitar el play off de la temporada pasada. «Ahora el Real Madrid no tiene el objetivo de ganar la Champions», zanjó. Palabra de entrenador que sabe que estas cosas se miden en mayo.
Real Madrid TV, el Sevilla y el escudo
El clima no lo calienta solo el entrenador. Según ha publicado Mundo Deportivo, el canal oficial del club ha vuelto a la carga con un vídeo en el que se afirma que «los jugadores del Barça son los nuevos árbitros», la enésima entrega de un género que en Chamartín cultivan cada vez que se acerca un partido grande.
Y en la otra acera, el presidente del Sevilla se ha desplazado a Madrid para reunirse con los árbitros y reclamar los audios del VAR, según el mismo medio. Tres frentes abiertos el mismo día: el del club que presiona, el del club que denuncia y el del entrenador que sonríe mientras coloca la primera piedra. Todo ante la RFEF, que estos días mira para otro lado.
El árbitro del Clásico ya está solo: el Madrid presiona desde su televisión, el Sevilla desde los audios y Mourinho desde una sonrisa.
La pregunta llegó por Vinicius y por Diomande. «Intocable es el escudo. No me gusta este concepto de jugador intocable. Lo que les hace intocable no es el status, ni el brazalete ni cuánto se ha pagado por él. Lo que le hace intocable es lo que hacen en el campo». Traducción libre: aquí nadie tiene la camiseta firmada de antemano. Y, de paso, la alineación medio cantada: Vinicius jugará como extremo izquierdo, mientras que «Yan no sabe si va a jugar mañana o no».
Hubo también guiño para el presidente del Comité Técnico de Árbitros, ese que pregona que los suyos son los mejores del mundo: «Es igual que yo. Le doy la enhorabuena». Y un dardo con la sonrisa puesta: «Es la diferencia entre un entrenador y un periodista, con todo el respeto». Nada nuevo bajo el sol, pero conviene apuntarlo: Mourinho lleva cien días en el cargo y ya ha encontrado su juguete favorito.
Cien días, un Clásico y la guerra de siempre
Esto no es nuevo, aunque lo parezca. Mourinho lleva media carrera usando la sala de prensa como herramienta de presión: elogios que suenan a advertencia, preguntas devueltas con ironía y un relato que el aficionado compra antes del pitido inicial. Lo hizo en Inglaterra, en Italia y ahora en su segunda etapa en el Real Madrid, con un vestuario que todavía está aprendiendo su idioma táctico y un entorno que exige resultados desde el primer día.
¿Quién gana con este ruido? A corto plazo, el entrenador: ha desviado el foco del juego, ha protegido a los suyos y ha dejado al colegiado en el centro del tablero antes de que ruede el balón. ¿Quién pierde? El propio arbitraje, que llega al partido más mediático del calendario con tres clubes discutiendo su criterio en público. Y el aficionado, que acabará hablando del VAR en lugar del debate sobre Mbappé y Espí.
Lo inmediato es el Leipzig, competición europea, rotaciones y un rival que se juega la vida. Después, el Clásico, con la televisión del club calentando el ambiente, el Sevilla pidiendo audios y un Mourinho que ya ha colocado su primera frase en el timeline. Si el árbitro no necesita VAR, como insinuó, igual hasta se lo agradecen. Si lo necesita, ya sabemos quién tendrá la cita guardada.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Qué ha pasado: Mourinho ha elogiado al árbitro del Leipzig y ha dejado caer que el VAR tendrá poco peso en el partido.
- 🔥 Por qué arde: Real Madrid TV vuelve a cargar contra el Barça y el Sevilla reclama los audios del VAR en plena semana de Clásico.
- 📲 Lo que viene: El duelo europeo ante el Leipzig y después el Clásico, con el arbitraje en el centro de todas las miradas.

