Dwight Howard ha dicho basta. El pívot que aterrorizó la pintura en Orlando y levantó el anillo con los Lakers en 2020 cierra su carrera profesional lejos de la NBA: el Black Fortress Tbilisi, su último equipo, ha anunciado su retirada.
El último partido fue en Tiflis, no en Los Ángeles
El anuncio lo ha firmado el propio Black Fortress Tbilisi, el club georgiano que se quedó con su último contrato y que ahora pierde a su reclamo más mediático. Howard disputó su último encuentro el pasado sábado, en la derrota por 82-89 contra el TSU, con 10 puntos, 4 rebotes y 2 asistencias. Un cierre discreto para una carrera que empezó a lo grande.
En su debut en la liga georgiana había dejado la foto que se esperaba de él: 12 puntos con 5/8 en tiros de campo, 7 rebotes y 3 tapones, a un paso del doble-doble. El cuerpo aguantaba; el escaparate era otro. Cero drama, eso sí.
De Taipéi a Tiflis: la segunda vida que nadie vio venir
Su último partido en la NBA fue en 2022, con Los Angeles Lakers. Desde entonces, un peregrinaje que nadie habría adivinado cuando era el pívot franquicia de los Orlando Magic: Taiwán, un torneo en Dubái, regreso al mercado asiático y una etapa en la BIG3, la liga de tres contra tres de veteranos que se ha convertido en refugio de exjugadores de la NBA.
Vamos por partes. Que un ocho veces All-Star termine su carrera en Georgia no es una excentricidad aislada, es la foto de una generación. El baloncesto europeo y el asiático llevan años reciclando veteranos que ya no encuentran minutos en un contender, y el calendario georgiano, mucho menos exigente, permite estirar la carrera sin el desgaste de 82 partidos.
En X, el anuncio ha llegado con el tono de siempre: nostalgia por los mates de Orlando mezclada con guasa por la camiseta del Black Fortress. Los clips del pívot en Tiflis circulan junto a las jugadas que hace una década partían el aro en el Este. Nadie se ríe de él. Se ríe con él, que es distinto.
En el baloncesto moderno, un pívot dominante no se jubila de golpe: se apaga por ligas que aún le pagan por ser lo que fue.
Eso sí, la despedida ha pillado a más de uno a contrapié. Aquí se le recuerda por la burbuja de los Lakers mucho más que por sus últimas temporadas, y el anuncio ha dejado ese comentario que se repite siempre en estos casos: la sensación de que hacía años que no sabíamos nada de él.
Lo que deja: un currículum que no admite discusión
Los números están ahí. Ocho selecciones para el All-Star, cinco apariciones en el quinteto ideal de la temporada, tres premios consecutivos al Jugador Defensivo del Año, cinco temporadas liderando la liga en rebotes y dos en tapones. En 18 temporadas disputó 1.242 partidos, con promedios de carrera de 15,7 puntos, 11,8 rebotes y 1,8 tapones por encuentro.
El anillo es la pieza que le faltaba y la que reescribió su relato. Durante años cargó con con la etiqueta de pívot de otra época, poco útil en un baloncesto que se abría al triple, y con la sombra de no haber ganado nunca. La burbuja de 2020 le dio la razón a los que siempre creyeron que, con el equipo adecuado, su físico bastaba para levantar un título.
El precedente invita a la comparación. Otros grandes pívots de su generación también alargaron la carrera fuera de la NBA, y el resultado casi siempre fue el mismo: más minutos, menos foco y un puñado de vídeos para el archivo. La diferencia es que Howard ya tiene el billete al Naismith Memorial Basketball Hall of Fame, reconocido como uno de los pívots más dominantes de su era. Su palmarés completo, con temporadas y reconocimientos, está en su ficha de Wikipedia.
Lo que viene ahora es otra cosa. No parece que vaya a haber vuelta a la NBA como jugador; la pregunta es cuánto tardará en aparecer por un banquillo, en una franquicia que quiera explotar su nombre o en alguna liga de exhibición. De momento se va con una última línea de estadística en Tiflis y con la sensación de haber cerrado el círculo a su manera: lejos del ruido, en una cancha que nadie esperaba.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Qué ha pasado: Dwight Howard ha anunciado su retirada tras disputar sus últimos partidos con el Black Fortress Tbilisi georgiano.
- 🔥 Por qué arde: Un ocho veces All-Star y campeón con los Lakers cierra su carrera en una liga que casi nadie sigue.
- 📲 Lo que viene: Habrá que ver si el Hall of Fame le abre la puerta de los banquillos o la de embajador de la NBA.

