Horner destapa el fichaje frustrado de Alonso con Red Bull: los papeles estaban intercambiados

El británico revela que Mateschitz exigió dos años y que en Milton Keynes temían ser un puente hacia Ferrari. El no del español dejó libre el asiento que acabó ocupando la era de Vettel.

Christian Horner ha contado que el contrato de Fernando Alonso con Red Bull llegó a estar redactado en 2008. Los papeles se intercambiaron. La firma nunca llegó.

Un contrato redactado, dos años o nada y una llamada a Ferrari

Horner, en una charla con el medio The Race, sitúa aquel 2008 como el punto en el que el asturiano estuvo más cerca de pilotar un Red Bull. La salida precipitada de Alonso de McLaren, con el ambiente podrido después de un solo año al lado de Lewis Hamilton, abrió una puerta que parecía cerrada. Las conversaciones avanzaban y los documentos circulaban en las dos direcciones.

Los papeles ya estaban intercambiados cuando Alonso dejaba McLaren, pero el acuerdo se partió en el último metro. 'Con Fernando estuvimos realmente cerca. Él solo estaba listo para comprometerse una sola temporada', explicó el británico. Y ahí se topó con la pared: Dietrich Mateschitz tenía la postura clarísima. 'Si vamos a comprometernos con esto, tiene que ser dos o nada'.

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El segundo freno fue menos romántico y bastante más estratégico. En Milton Keynes olía a que el fichaje era un apaño: 'Existía el temor de que fuéramos a ser solo una solución provisional antes de, ya sabes, antes de Ferrari', contó Horner. Traducido al idioma del paddock: firmar a Alonso un año para que Ferrari llamara al siguiente y quedarse con el cartel de comparsa.

No fue el único intento. Flavio Briatore, mánager del español y jefe de equipo por entonces, insistió en 2010, cuando quería sentar a Alonso en el sitio de Mark Webber: 'Ficha a Fernando y ganarás el campeonato con él'. Horner, sin embargo, lo tiene claro: 'Ese primer intento en 2008 fue la ocasión en la que realmente estuvimos más cerca'.

Con el retrovisor de hoy, la decisión tenía toda la lógica del mundo. Red Bull no había ganado una sola carrera. Ferrari acababa de llevarse el título de 2007 con Kimi Räikkönen y de perder el de 2008 en la última vuelta, con Felipe Massa. Sobre el papel, esperar al Cavallino era lo sensato.

En 2008, Red Bull era una apuesta y Ferrari era una certeza. La historia se ha reído siempre de las certezas.

El problema es que el papel no corre carreras. En 2009 aterrizó Sebastian Vettel y entre 2010 y 2013 el alemán encadenó cuatro títulos consecutivos con el coche que Adrian Newey había dejado afinado. El asiento que Alonso no quiso coger lo ocupó otro, y lo ocupó cuatro veces seguidas.

Por qué aquel no vuelve cada vez que se abre el melón

Cada vez que Horner suelta una pieza de este puzle, el debate regresa a los timelines. El propio británico contó hace unos días que el entorno de Verstappen frenó la opción de Alonso como compañero del tetracampeón del mundo. Lo de 2008 es otra categoría: no fue un veto, fue un contrato que se quedó a medio firmar.

La afición se divide en dos bandos de siempre. Los que sostienen que Alonso habría sumado títulos con aquel coche y los que recuerdan que el chasis ganador no llegó hasta 2009, cuando el español ya había apostado por Renault primero, y por Ferrari después. Las dos cosas son verdad a la vez, que es lo bonito del asunto.

El efecto mariposa que redibujó dos trayectorias

Si el contrato se hubiera firmado, la historia de Red Bull y la de Alonso serían otras. Con el coche de Newey, Alonso tendría más títulos que los dos que ganó con Renault en 2005 y 2006. Ese es el what if que lleva instalado en el paddock desde entonces.

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También hay una lectura incómoda. Alonso no se equivocó al desconfiar: se equivocó el calendario. Nadie en su entorno podía saber en 2008 que un equipo sin victorias iba a encadenar cuatro mundiales seguidos justo cuando él empezaba a quemar etapas. La Fórmula 1 no premia a los que aciertan, premia a los que aciertan a tiempo.

Y queda la otra cara: Briatore moviendo ficha en 2010, Horner contando ahora los detalles, Mateschitz poniendo el 'dos o nada' encima de la mesa. El fichaje que nadie quiso cerrar del todo se ha convertido, con los años, en una de las grandes novelas sin final del paddock. Y todo apunta a que Horner seguirá sacando capítulos cuando le convenga.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 Qué ha pasado: Horner ha revelado que el contrato de Alonso con Red Bull se redactó en 2008 y los papeles llegaron a intercambiarse.
  • 🔥 Por qué arde: Mateschitz exigió dos años y en Milton Keynes temían ser un simple puente hacia Ferrari.
  • 📲 Lo que viene: Cada nueva entrevista de Horner reabrirá el debate sobre qué habría pasado con el coche de Newey.