De millonario en el Real Madrid a la ruina: Roberto Carlos, Drenthe y otros futbolistas en apuros económicos tras su retirada

El fútbol de élite mueve cifras que, vistas desde fuera, parecen garantizar una vida tranquila a quien llega a la primera fila. Un futbolista de primer nivel en equipos como Real Madrid o Barça puede acumular más de cien millones de euros entre sueldos, primas y contratos publicitarios a lo largo de su carrera. La distancia entre ese dinero y el patrimonio que sobrevive al último partido es, sin embargo, enorme en bastantes casos: inversiones fallidas, disputas familiares, divorcios, multas y, sobre todo, entornos que gestionan mal —o directamente dilapidan— lo ganado.

La lista que te dejamos a continuación reúne a futbolistas que pasaron por el Real Madrid y cuyas dificultades económicas posteriores están documentadas: quiebras declaradas por los tribunales, embargos de propiedades, liquidaciones tras un divorcio y reconocimientos públicos de haber perdido casi todo. No es un censo ni un juicio sobre nadie: algunas cifras salen de declaraciones de los propios protagonistas y otras de resoluciones judiciales o informaciones periodísticas, y no siempre coinciden entre sí.

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Nicolás Anelka: millones diluidos entre multas y disputas familiares

Nicolas Anelka
Foto de Jose Manuel Esp en Unsplash

Nicolás Anelka desembarcó en el Real Madrid en 1999 como el fichaje más caro de la historia: el club blanco pagó unos 5.500 millones de pesetas —el equivalente a unos 33 millones de euros— al Arsenal, donde el francés había explotado con apenas 19 años. Solo estuvo una temporada en Chamartín, la de la Octava Copa de Europa, en la que marcó en las dos semifinales ante el Bayern, pero su carrera se midió siempre en cifras récord: llegó a generar más de 120 millones de euros en traspasos, la mayor suma de su época, según recogía El País. Parte de ese caudal se diluyó en manos de su propio entorno: sus hermanos Claude y Didier ejercieron de agentes y consejeros en sus primeros años y llegaron a exigir comisiones millonarias, casi 65 millones de francos en una sola operación, que tensaron cada negociación.

A las comisiones se sumaron las multas y los reveses. Ya en el Madrid, el club lo suspendió sin sueldo durante 45 días por faltar a tres entrenamientos consecutivos, un castigo que le costó en torno a 200.000 libras. Años después, el gesto de la 'quenelle' con el West Bromwich le valió cinco partidos de sanción y una multa de 80.000 libras, además de la retirada de un patrocinador. En Bélgica perdió cerca de 4 millones de euros en inversiones fallidas y quedó salpicado por una investigación fiscal sobre sociedades en Delaware y Dubái, aunque siempre se presentó como víctima y nunca reclamó nada; el procedimiento contra el asesor señalado terminó con la absolución de este en apelación en 2023. Su fortuna actual se estima en torno a los 20 millones de euros.

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