1NMN, NAD+ y resveratrol: la pastilla 'antiedad' que se vende sin un solo ensayo que demuestre que alarga la vida
El atractivo del cóctel NMN-NAD+-resveratrol se apoya en una cadena de razonamientos que se rompe en el último eslabón. El NAD+ es una coenzima esencial para el metabolismo energético y la reparación del ADN, y sus niveles disminuyen con la edad. En ratones, sus precursores —el mononucleótido de nicotinamida (NMN) y el ribósido de nicotinamida (NR)— mejoran el metabolismo y la función física, y el resveratrol, un polifenol presente en la uva y los frutos rojos, frena la inflamación en el laboratorio. El salto a las personas es el problema: los ensayos clínicos confirman que NMN y NR elevan los marcadores de NAD+ en sangre, pero las revisiones no encuentran pruebas convincentes de que preserven masa muscular, fuerza o cognición en adultos mayores. En el programa estadounidense ITP, referencia para testar longevidad en ratones, ni el resveratrol ni el NR alargaron la vida. Y el resveratrol se absorbe mal por vía oral: buena parte se degrada antes de alcanzar los tejidos en la concentración usada en el laboratorio.
Aun así, es uno de los productos estrella del negocio 'antiedad'. Los suplementos con precursores de NAD+ facturaron unos 346 millones de dólares en 2025, y Nutrition Business Journal proyecta 557 millones para 2027; solo el mercado global de NMN se calcula por encima de los 1.300 millones. A ello se suma la confusión regulatoria: la FDA estadounidense vetó el NMN como suplemento en 2022 y rectificó en septiembre de 2025, restaurando su venta legal, un vaivén que las marcas leen como aval. Lo que se vende es un mecanismo biológico —“actúa sobre las vías del envejecimiento”— y no un resultado medido en personas, porque los ensayos duran semanas o meses mientras el envejecimiento se mide en décadas. El resveratrol, además, puede interactuar con anticoagulantes y antiplaquetarios, y en dosis altas provoca molestias digestivas.
