FAADA ha denunciado el abandono animal de un bulldog inglés que su dueño dejó encerrado en un transportín a pleno sol.
Qué pasó con el bulldog de Lleida
El pasado 2 de junio, un hombre acudió al refugio de Amics dels Animals de la Noguera, en Lleida, asegurando que había encontrado un bulldog inglés abandonado y muy delgado. Dijo que le había dado de comer, pero que no podía hacerse cargo de él. Desde la entidad le explicaron que debía comunicar el hallazgo al ayuntamiento, la administración competente para recoger al animal.
Se marchó de las instalaciones con el perro. Horas más tarde, las voluntarias de la la asociación lo encontraron encerrado en un transportín para gatos, abandonado en una explanada exterior y expuesto directamente al sol en un día de temperaturas muy elevadas.
El animal presentaba un cuadro evidente de ansiedad, agitación y dificultades para respirar. La situación era todavía más delicada por la raza: el bulldog inglés es una raza braquicéfala, es decir, de hocico muy corto, y eso le complica especialmente la respiración y la regulación de su temperatura corporal.
Tras varias indagaciones, la asociación consiguió identificar a la persona que había dejado al perro en esas condiciones y averiguó algo más: al contrario de lo que había contado, el animal era suyo.
El perro era suyo.
Dejar a un perro encerrado al sol no es un descuido: es una forma de abandono que la ley puede castigar.
Con las pruebas recopiladas, FAADA ha presentado una denuncia por abandono en unas circunstancias que podrían haber causado daños graves al animal. La entidad pide que los hechos se califiquen como infracción muy grave, con sanción e inhabilitación para tener animales.
Desde la entidad lo tienen claro: el abandono animal es una infracción legal y exponer a un animal a condiciones que ponen en riesgo su vida exige una respuesta contundente de las administraciones. Su trabajo se puede seguir en la web de FAADA.
Por qué un transportín al sol es tan peligroso
Un perro no regula el calor como nosotros: jadea y busca sombra. Encerrado en un hueco diminuto, sin ventilación y con el sol pegando de lleno, su cuerpo se calienta mucho más rápido de lo que puede enfriarse, y en pocos minutos puede llegar el fallo multiorgánico. El golpe de calor mata en cuestión de minutos.
Las señales de alarma son un jadeo muy intenso, agitación, encías muy rojas, tambaleo, vómitos o dificultad para mantenerse en pie. Si ves algo así, mueve al perro a un lugar fresco, ofrécele agua a temperatura ambiente y acude al veterinario de inmediato. Ante cualquier síntoma, lo mejor es acudir a tu veterinario: el golpe de calor es una urgencia.
Actúa rápido.
Qué hay detrás de este caso (y cómo evitar que se repita)
El abandono animal no es un problema menor. Según los datos de la Fundación Affinity, cada año se recogen más de 280.000 perros y gatos en las protectoras españolas, y el abandono sigue siendo la principal vía de entrada en los refugios. Y el calor lo empeora todo.
En casos como este, la vía administrativa puede acabar en inhabilitación para convivir con animales, que es justo lo que reclama FAADA. La clave está en la situación del perro: metido en un transportín sin ventilación, sin sombra y dependiendo por completo de una persona que se había ido.
Lo que puedes hacer tú es sencillo. Nunca dejes a tu perro esperando en el coche ni en un transportín al sol, ni un minuto. Si viajas con él, para cada poco en un sitio con sombra y agua. Y si ves a un animal encerrado y sufriendo, llama a la Policía Local o a los servicios de emergencia: esa llamada puede salvarle la vida.
Mejor prevenir.
🐾 Huella animal
- ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: Este caso demuestra que el abandono también puede empezar dentro de casa.
- 📌 De qué no tienes que olvidarte: Ante los primeros síntomas de golpe de calor, acude siempre a tu veterinario.
- ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: El calor extremo volverá cada verano y la prevención empieza hoy.



