El Manchester City ha apelado el veredicto que le declara culpable de 114 irregularidades financieras y más de 900 millones de euros en ingresos. No le sobran amigos en Inglaterra. Y en mitad del ruido le ha salido un defensor que nadie esperaba: Luis Enrique.
Las 114 irregularidades que le han dejado sin amigos
El relato ya es conocido: un club que lo ha ganado casi todo sobre el césped y un expediente que le persigue desde hace años fuera de él. Ahora hay veredicto, y es duro. La investigación concluye que el Manchester City cometió 114 irregularidades financieras que comportaron más de 900 millones de euros en ingresos. El club ha presentado ya la apelación y se agarra a esa vía mientras media Inglaterra afila los cuchillos.
Porque el consenso en la Premier League no es amistoso. Son muchos los que piden sanciones ejemplares y, aquí viene lo bueno, compensaciones para los rivales que compitieron contra ellos durante todos esos años del expediente. Las cifras concretas del castigo y los plazos siguen sin escribirse, así que el caso se ha convertido en un limbo incómodo para todas las partes.
Un limbo que tiene su cara más visible en el calendario. El equipo sigue jugando, sigue ganando y sigue celebrando con el expediente abierto. En su primer partido después del veredicto, y según recogió Sky Sports, los de Manchester ganaron en Anfield, con unas celebraciones en el vestuario visitante que dieron de qué hablar. Cada triunfo mientras el caso siga vivo se convierte en gasolina para los que reclaman mano dura.
Luis Enrique rompe una lanza por el City en pleno terremoto
Luis Enrique sorprendió en la previa del duelo de Champions League en el Etihad, el que mide a su equipo con los ingleses. Pocos técnicos se habían mojado a favor del City sin haber pasado antes por el club, y él lo hizo sin rodeos: 'Los títulos que disputas en el campo se mantienen en el campo. Merecieron ganarlos. Espero que puedan evitar la sanción, pero debemos esperar'.
El asturiano insistió en la misma idea. 'Hay mucho ruido en torno a los grandes clubes. Deben esperar a la decisión final de la persona que debe decidirlo', dijo, antes de recordar que 'lo que ha hecho durante los últimos siete años en el campo ha sido increíble'.
Una cosa es dictaminar sobre balances y contratos, y otra muy distinta borrar de un plumazo lo que once futbolistas hicieron sobre el césped.
Y remató con la frase que más ha circulado. 'Y para mí han merecido ganar todos los trofeos que han cosechado. Si solo hablo de fútbol, el Manchester City mereció los trofeos y me gustó mucho su manera de jugar al fútbol. Hay que esperar la decisión', zanjó.
Sus palabras han partido el debate en dos. Están los que creen que un técnico de primer nivel no debería mojarse en un asunto disciplinario y los que aplauden que alguien ponga el foco en el fútbol jugado. En redes, el clip del asturiano ha corrido rápido y el debate sobre los títulos de la era Guardiola vuelve a estar abierto. Su relación con el club viene de lejos: siempre se ha mostrado respetuoso con la etapa de Pep Guardiola, con quien mantiene amistad.
Lo que se juega la Premier con el desenlace
Este caso no va solo de un club y una multa. Va del modelo entero de control financiero del fútbol inglés y europeo. Basta mirar cómo se ha movido el ecosistema en los últimos años: clubes sancionados, recursos ante los tribunales deportivos, y reglamentos que se reescriben a mitad de temporada. La Premier League se juega su credibilidad como árbitro, un papel incómodo cuando el señalado es el equipo que más ha ganado de todos.
El precedente más útil para entenderlo no es otro club, sino el propio mecanismo. Cuando una competición construye su relato sobre la igualdad y uno de sus participantes acumula títulos con un expediente abierto de fondo, la sospecha se instala aunque el veredicto tarde. Ahí está la paradoja del City: ha ganado tanto que cualquier castigo posterior parecerá tardío, y ha sido tan dominante que cualquier absolución parcial parecerá escasa.
Lo próximo es la apelación, sin fecha pública de resolución, y el clima que se le queda a cada estadio que visite. Mientras unos piden ejemplaridad y compensaciones para los rivales, otros avisan del riesgo de convertir el fútbol en un juzgado permanente. Luis Enrique ya ha dado su receta, y es la más simple de todas: 'Hay que esperar a ver qué dicen los jueces'.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Qué ha pasado: El City ha sido declarado culpable de 114 irregularidades financieras y ya ha apelado la decisión.
- 🔥 Por qué arde: Media Inglaterra pide castigo y compensaciones, y Luis Enrique ha salido a defender al club en plena Champions.
- 📲 Lo que viene: La resolución de la apelación, sin fecha pública, y el clima en cada campo que visite el equipo.

