Sergio de Larrea ha roto la pretemporada NBA en Macao con un +34, 9 puntos y una asistencia sin mirar.
El base español salió desde el banquillo de los Dallas Mavericks, jugó con el descaro de quien no tiene nada que perder y cerró la noche ante los Houston Rockets de Kevin Durant con 9 puntos, 7 rebotes, 4 asistencias y 2 robos en la victoria de los suyos por 132-115. Lo que ha volado por las redes es el pase, no la estadística.
El pase sin mirar que dejó a Beckham con la boca abierta
La jugada llegó en un tramo de pretemporada, de esos en los que las defensas van a medio gas, y aun así el pase fue un escándalo. De Larrea recibió arriba, amagó con el cuerpo hacia un lado y soltó el balón hacia el contrario sin girar la cabeza. Risacher apareció por detrás y la convirtió sin oposición. No-look pass, en el idioma del piso de arriba.
Los números completos: 3 de 7 en tiros de campo, 1 de 3 en triples, 2 robos, y un +34 en pista. El pase es el tipo de jugada que en dos horas acaba en bucle en todas las cuentas de highlights de la liga.
El repertorio que enseñó en Macao tampoco es una novedad para quien le haya visto crecer: pases bombeados para que otros machaquen el aro, cambios de ritmo y una capacidad para encontrar al hombre libre que en la NBA se paga cara. Lo de anoche fue la versión de lujo.
El escenario tampoco era cualquiera. Mavericks y Rockets han cruzado el Pacífico para jugar en Macao, una de las citas internacionales que la NBA organiza cada curso y que siempre acaban dejando imágenes para el recuerdo. Yao Ming, leyenda del baloncesto chino, ejercía de anfitrión. A su lado, David Beckham, que se llevó de regalo el show de pases.
Risacher, el destino malagueño de la conexión española
Hay una vuelta de tuerca que casi nadie ha pillado. El que terminó el pase es, en el fondo, medio español: Zaccharie Risacher nació en Málaga y vivió allí hasta los tres años, cuando su familia se mudó a Francia, el país con el que compite. Es hijo de Stephane Risacher, exjugador de Unicaja Málaga y de UCAM Murcia, así que el apellido venía con manual de instrucciones.
En Macao no se gana nada, pero un pase sin mirar puede cambiar lo que un entrenador piensa de ti.
El alero fue elegido número 1 del draft de 2024 y este verano los Atlanta Hawks lo traspasaron. Ahora comparte pista con De Larrea y le debe la asistencia más comentada de la noche. El baloncesto tiene estas vueltas.
Lo que De Larrea se está jugando de verdad en Asia
La pretemporada no reparte anillos, reparte confianza. Según Mundo Deportivo, De Larrea y Aday Mara están entre los jugadores con más impacto de toda la pretemporada NBA, con Hugo González apretando cerca. El base de los Mavericks está ganando terreno a base de lectura de juego.
A ver: casi ningún español se gana minutos en la NBA en verano. Se los gana en octubre, cuando el entrenador decide a quién deja fuera de la rotación. De Larrea tiene a favor lo que no se entrena: el pase bombeado, la velocidad de decisión, esa manía de mirar hacia la esquina contraria mientras el balón sale por el otro lado.
El precedente útil para entender esto no es un partido, es una sensación repetida cada año: llega un español a la pretemporada, hace dos cosas bien y la liga decide con una frialdad brutal si eso basta. El +34 de Macao no cambia una carrera por sí solo, pero entra en la carpeta del entrenador. Y de ahí ya no sale.
Lo que viene es la temporada regular, cuando la rotación de Dallas se cierre de verdad y las florituras se paguen caras. Hasta entonces, la pretemporada le ha dado algo mejor que minutos: que en Macao un tipo llamado David Beckham mirase hacia la misma pista que él. Y que medio país se haya puesto a buscar su nombre en Google a la hora del desayuno. Cosas de octubre.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Qué ha pasado: De Larrea firmó 9 puntos, 7 rebotes, 4 asistencias, 2 robos y un +34 en la victoria de Dallas ante Houston en Macao.
- 🔥 Por qué arde: Su asistencia sin mirar a Risacher, con Beckham y Yao Ming en la grada, se repite en bucle en redes.
- 📲 Lo que viene: El arranque de la temporada regular, donde el español se juega un hueco real en la rotación de Dallas.

