Seba Calfuqueo es una de las voces más singulares del arte mapuche contemporáneo. Su primera exposición individual en Europa, Cautín, puede verse en el Museo Thyssen, en Madrid, y convierte el agua en un archivo de memoria.
Quién es Seba Calfuqueo y por qué su obra mira al río
Nacida en Chile en 1991, Seba Calfuqueo forma parte de una generación de artistas mapuches que ha llevado su trabajo a los circuitos internacionales sin renunciar a sus referentes. Se mueve con la misma soltura en la cerámica, la instalación, la animación digital y la acción en vivo.
Su punto de partida es la cosmovisión del pueblo mapuche, esa manera de entender el mundo en la que el agua, la tierra, los seres vivos y las presencias espirituales forman una sola trama de relaciones. Se trata de una mirada que no separa lo humano de lo natural, ni lo material de lo espiritual.
Ahí está también su dimensión política. En Chile, el Código de Aguas de 1981, aprobado durante la dictadura de Augusto Pinochet, consolidó un régimen de derechos privados sobre el aprovechamiento del agua que agravó las desigualdades territoriales. El río Cautín atraviesa el territorio ancestral mapuche y su cauce condensa disputas materiales, políticas y culturales que la artista traslada al terreno del arte.
De fondo late una pregunta sencilla y enorme: ¿puede un río ser sujeto de memoria? Para Calfuqueo, el agua no es un paisaje ni un recurso que se explota, sino una entidad viva que guarda lo que ocurrió. Su obra no se explica sin el río.
Qué vas a ver en Cautín, su exposición en el Thyssen
La propuesta, comisariada por Marina Avia Estrada, se organiza como un recorrido de gran riqueza formal y simbólica. En él predomina el kalfü, el azul de hondo significado espiritual para el pueblo mapuche, que tiñe las salas y ordena la experiencia.
Hay obras que se contemplan y obras que cambian la manera de mirar un río, y esta pertenece sin duda al segundo grupo.

Conviven ahí registros muy distintos: la cerámica, el cabello sintético, la animación digital, la pintura acrílica bordada y la performance, es decir, la acción en vivo ante el público. La muestra puede verse en el Museo Thyssen, en Madrid, y es la primera individual de la artista en Europa.
Entre todas las piezas hay una que detiene al visitante: una videoanimación inspirada en Carmen, la madre de la artista, que transforma el duelo familiar en una experiencia de resonancia colectiva. Ese tránsito entre lo íntimo y lo político es el detalle que no hay que perderse.
Otro momento clave es el mural monumental que recupera los rostros de quienes protagonizaron el Cautinazo, las movilizaciones mapuches por la recuperación de tierras ancestrales que tuvieron lugar entre 1968 y 1973. El mural entrelaza memoria personal e historia compartida sin que ninguna de las dos se imponga sobre la otra.
Merece el viaje.
Por qué esta muestra importa más allá del museo
La presencia de Seba Calfuqueo en el Thyssen no es un gesto menor. Un museo europeo de referencia abre sus salas a prácticas artísticas indígenas, queer, y decoloniales, históricamente relegadas a los márgenes de las instituciones. Su primera individual en Europa pesa más allá de lo artístico: plantea qué relatos legitiman los museos y cuáles quedan fuera.
Conviene mirar esta muestra junto a la historia reciente del arte latinoamericano en Europa. Durante décadas, las instituciones del continente reservaron el lugar de honor a una mirada occidental y dejaron las cosmovisiones indígenas en la vitrina etnográfica. No es casualidad. Propuestas como esta rompen esa inercia sin folclorizar ni simplificar: Calfuqueo construye un lenguaje propio, exigente y perfectamente legible para quien se acerque por primera vez.
Explicar de dónde viene el río, quién lo ha explotado y qué memoria guarda es también una forma de devolverle su condición de sujeto. Por eso la muestra no se agota en la visita: deja una pregunta necesaria sobre nuestra relación con el territorio y con las vidas que lo habitan. No ofrece respuestas cerradas, sino mejores preguntas. Merece la pena acercarse con tiempo y sin prisa.
Cómo y cuándo visitarla
La exposición puede visitarse en Madrid. Las fechas exactas de clausura, los horarios y las condiciones de entrada se actualizan en la web oficial del museo, el lugar donde conviene confirmar cualquier dato antes de organizar la visita.
Si estás en la ciudad, reserva con tiempo y elige una franja tranquila. La muestra se disfruta mejor sin prisa, leyendo los textos de sala y volviendo sobre algunas piezas. Un plan para una mañana entera.
Ficha técnica
- Título: Cautín.
- Autor o autora: Seba Calfuqueo.
- Qué puedes ver: Cerámica, cabello sintético, animación digital, pintura acrílica bordada, performance y un mural dedicado al Cautinazo.
- Recinto y ciudad: Museo Thyssen, Madrid.



