El desalojo de migrantes en Ceuta ha vaciado este domingo El Guano, el último gran asentamiento de la ciudad. La Policía Nacional ha desplegado más de una veintena de furgones de la Unidad de Intervención Policial (UIP) desde primera hora de la mañana, pasadas las 8:00, dos días antes de la visita de los Reyes.
El operativo no deja la ciudad sin migrantes en la calle. Centenares de personas siguen deambulando por barriadas como El Príncipe o Los Rosales, otras permanecen escondidas en los montes y algunas se alojan en pisos patera, viviendas hacinadas que las autoridades van desmantelando. El Guano era el último punto con una concentración relevante, pero no el único rastro de la entrada masiva del 30 y 31 de julio.
Qué ha pasado en El Guano, el último gran campamento de Ceuta
En la explanada acampaban menos de un millar de marroquíes, más de 500 en los recuentos de las últimas semanas, después de que otros operativos desalojaran los campamentos chabolistas de las playas del Trampolín y de Benítez. Entre ellos hay alrededor de un centenar de menores, que días atrás se manifestaron allí mismo para pedir su traslado a centros de acogida.
Quienes seguían en El Guano aguardaban que las autoridades repitieran el proceso de las playas: autobuses hacia la frontera del Tarajal para los que quisieran volver a Marruecos, o hacia el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE), el dispositivo donde se identifica a los migrantes y se les reubica mientras se tramita su solicitud de asilo. Llevaban dos semanas soportando el frío y las lluvias sin servicios.
De los desalojos de Benítez y el Trampolín salieron en torno a 1.700 personas. La inmensa mayoría, salvo los menores y algunos grupos reducidos de adultos, optó por regresar a su país. Solo en el Trampolín pernoctaban más de 3.500, así que el resto se desperdigó por la ciudad para no subir a esos autobuses.
A dónde van: la frontera del Tarajal, el CATE o el monte
Testimonios recogidos por los medios denuncian devoluciones a Marruecos sin las garantías que exige el procedimiento de asilo. Según esos relatos, hay personas que han vuelto a cruzar la frontera sin que se resolviera su caso.
El desalojo cierra el último gran campamento de Ceuta, pero no resuelve qué ocurre con quienes siguen en la ciudad ni cómo se tramita cada salida.
Los propios migrantes conocen el cálculo: su petición de asilo tiene muchas probabilidades de ser denegada y, con la negativa definitiva, les espera una orden de expulsión de cinco años. Por eso muchos prefieren volver por su cuenta para conservar la opción de regresar algún día. Otros siguen escondidos, sin pedir asilo, con la esperanza de cruzar a la península.
Mientras, la Guardia Civil ha abortado desde principios de agosto varios intentos de cruce a la península en embarcaciones de recreo, algunas compradas por los propios migrantes.
El precedente de las playas y lo que queda por ver
El precedente más cercano son las playas. Los operativos del Trampolín y Benítez, semanas atrás, llevaron a unos 1.700 migrantes a autobuses con dos destinos posibles: el Tarajal y el CATE. La mayoría eligió volver a Marruecos. El Guano ha repetido ese patrón con menos gente: menos de un millar frente a los más de 3.500 que dormían solo en el Trampolín.
La operación la ejecuta la Policía Nacional, dependiente del Ministerio del Interior, con el mismo protocolo de las playas: traslado al CATE para quien pide asilo y retorno voluntario para quien opta por volver. Las denuncias sobre devoluciones sin pasar por el procedimiento son la otra cara que han puesto sobre la mesa los testimonios recogidos en la ciudad.
El próximo martes está prevista la visita de los Reyes a Ceuta, dos días después del desalojo. Queda por ver cuántas personas acaban en el CATE y cuántas cruzan al Tarajal, qué pasa con los expedientes de asilo y dónde se reubica al centenar de menores que pedía un centro de acogida.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: La Policía Nacional ha desalojado este domingo El Guano, el último gran asentamiento de migrantes de Ceuta.
- Por qué te importa: Marca cómo se gestionan los retornos y las solicitudes de asilo en la frontera sur del país.
- A quién afecta: A las más de 500 personas que estaban allí, un centenar menores, y a quienes siguen en Ceuta sin alojamiento.
- Hacia dónde vamos: Quedan por seguir los traslados al CATE, el realojo de los menores y la visita de los Reyes.



