2Patatas: cosecha corta, costes de producción y menos oferta nacional
La patata se cuela en el podio de los alimentos que más se encarecieron en los supermercados españoles entre principios de noviembre y principios de diciembre de 2025, según el seguimiento que Facua hizo en ocho grandes cadenas. La malla de cinco kilos subió de media un 7,1%, aunque el caso más llamativo se dio en Carrefour, donde pasó de estar en oferta a 3,95 euros en noviembre a costar 5,95 euros un mes después, un 50,6% más. Detrás de ese repunte hay una cosecha corta: en 2025 se sembraron 66.566 hectáreas, un 9,2% más que el año anterior, pero la producción cayó en torno a un 1,2%, hasta los 1,95 millones de toneladas, la cifra más baja desde 2022. La meteorología lo explica: las lluvias de primavera en Andalucía mermaron el rendimiento de la patata nueva —en algunas parcelas hasta un 30%, por debajo de las 25 toneladas por hectárea— y los calores del verano en el norte dejaron tubérculos de menor calibre. Las variedades tempranas y de media estación, las más castigadas, se dejaron cerca de un 9%.
El segundo factor es el coste de producir. Los agricultores calculan ahora entre 12.000 y 14.000 euros por hectárea, frente a los 11.000 o 12.000 de hace dos años, con subidas acumuladas del 74% en fertilizantes, el 68% en gasóleo y el 53,8% en electricidad, según los datos que maneja COAG. A ello se suma que hay menos patata nacional disponible en el mercado. La campaña de 2025 se cerró con los lineales abastecidos sobre todo con producto importado —de Francia, Egipto e Israel—, con unas 889.450 toneladas compradas fuera, mientras las ventas al exterior retrocedían. Esa tensión entre oferta escasa y demanda se refleja en el diferencial entre origen y destino, que en septiembre de 2025 llegó al 630%: el agricultor cobraba 0,27 euros por kilo y el consumidor pagaba 1,97. Para 2026 el sector anticipa un recorte de superficie, con descensos de entre el 5% y el 15% en Castilla y León, la principal región productora.
