Hamilton y Leclerc secuestran el Instagram de Ferrari y el caballito desaparece antes de Singapur

Leclerc preguntó a los seguidores por su peinado y Hamilton se llevó la cuenta de paseo por el garaje mientras el equipo miraba desde la puerta. Ferrari recuperó el control con un comunicado en tono de broma y los fans piden que lo repitan cada Gran Premio.

Hamilton y Leclerc se han hecho con el Instagram de Ferrari y han cambiado el caballito por una selfie. El equipo ha respondido con un 'comunicado no oficial' que ya está dando la vuelta al paddock antes de Singapur.

Dos horas, dos sospechosos y un caballito desaparecido

Ha pasado lo que nadie esperaba en una de las cuentas más serias de la parrilla. Durante dos horas, el caballito rampante desapareció de la foto de perfil en la cuenta oficial de la escudería y en su lugar apareció una selfie de primer plano, de las que no pasan por el departamento de comunicación. Detrás del golpe, los dos pilotos oficiales: Lewis Hamilton y Charles Leclerc.

El menú de la travesura fue largo. Leclerc publicó una selfie preguntando a los seguidores si les gustaba su peinado. Hamilton se marcó un tour por el garaje y la zona de hospitalidad. Y entre medias, los dos aparecieron interrumpiendo reuniones del equipo, poniéndose filtros el uno al otro, y grabando vídeos detrás de las cámaras.

Publicidad

Cuando el equipo recuperó el control, en lugar de borrar y callar, tiró de ironía. Ferrari publicó un comunicado en tono de broma que asume el secuestro: dos individuos de la organización ganaron acceso no autorizado a sus canales, se tomaron 'decisiones editoriales muy cuestionables' y la situación quedó contenida. Los dos sospechosos, añadía el texto, han sido identificados.

El detalle que remata la jugada es el cierre: el equipo da las gracias a los aficionados por su comprensión ante un 'incidente sin precedentes'. Traducido: en Maranello sabían perfectamente que el chiste les iba a salir bien.

En la Fórmula 1 moderna, el escudo de un equipo ya no es solo el caballito del capó: es también su foto de perfil.

El paddock pide que lo repitan cada fin de semana

La respuesta de los seguidores llegó en tromba y en la misma dirección. Piden que el secuestro se repita cada fin de semana, y uno confesó que tenía mil cosas importantes que hacer ese día y que llevaba horas pegado a la cuenta.

Un tercero pidió directamente que dejen a Lewis y Charles llevar el Instagram 'en serio' porque están haciendo un trabajo enorme. Y un cuarto resumió el ambiente mejor que nadie: esto tiene un aire a cuando tu padre descubre cómo funcionan los filtros.

El timing tampoco es casual. Ferrari afronta el Gran Premio de Singapur con Hamilton tercero con 214 puntos y Leclerc cuarto con 191, y con un formato de carrera al sprint que aprieta el fin de semana: menos margen para probar cosas y puntos que se reparten en muy pocas vueltas.

Ahí está la gracia del asunto. Un equipo que se juega cada punto no suele regalar este tipo de contenido, y menos en una semana de formato corto donde cualquier distracción se paga. Que Ferrari haya convertido el episodio en material propio dice bastante de cómo se entienden hoy las redes en Maranello.

Por qué el trolleo le sale rentable a Ferrari

Ferrari ha construido su marca sobre la distancia: es uno de los equipos más herméticos del paddock y durante años ha tratado sus redes como una extensión del museo. Que esa cuenta se deje secuestrar dos horas por sus propios pilotos dice mucho del cambio de era.

Publicidad

Desde que Hamilton aterrizó en Maranello, el inglés ha metido en la ecuación a una comunidad que no se comporta como el aficionado de Fórmula 1 de toda la vida: consume clips cortos, memes y contenido de vestuario. Y ese público es justo el que la escudería lleva años intentando recuperar.

El precedente juega a favor. Las escuderías llevan varias temporadas buscando el tono que engancha al público joven: detrás de cámaras, humor autocrítico, caras conocidas enseñando el taller. El riesgo está en el equilibrio, porque abrir la puerta a los pilotos suma cercanía y abrirla sin filtro convierte la cuenta oficial en un grupo de amigos.

Ferrari ha recuperado el control con un chiste en vez de con un comunicado serio, y en términos de reputación eso es un acierto bastante limpio. Lo que toca ahora es volver al asfalto: Singapur es un trazado urbano donde un despiste se paga caro, y el sábado y el domingo dirán si el buen rollo aguanta cuando se reparten puntos.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 Qué ha pasado: Hamilton y Leclerc tomaron el Instagram de Ferrari, cambiaron el caballito por una selfie y publicaron contenido sin aprobar.
  • 🔥 Por qué arde: Ferrari respondió con un comunicado en tono de broma y los fans piden que la broma se repita cada fin de semana.
  • 📲 Lo que viene: El GP de Singapur con formato al sprint, donde Ferrari se juega puntos con Hamilton tercero y Leclerc cuarto.