5Manos libres sí, pero con matices: lo que la norma permite y lo que no
El manos libres es la única vía legal para hablar por teléfono al volante en España, pero la frontera entre lo permitido y lo sancionable no depende del aparato, sino del gesto. La norma autoriza la comunicación siempre que no se empleen las manos ni se lleven auriculares o cascos: quedan dentro los sistemas integrados en el vehículo conectados por Bluetooth, los mandos del volante y el control por voz. En cambio, sujetar el móvil con la mano —aunque no se esté usando— se castiga con 200 euros y la pérdida de seis puntos, mientras que manipularlo sin agarrarlo, por ejemplo tocar la pantalla de un soporte para aceptar una llamada o introducir una dirección en el navegador, implica 200 euros y tres puntos. Llevar auriculares conectados a dispositivos de sonido acarrea también tres puntos.
El matiz que más dudas genera es que el soporte no legaliza nada. La instrucción SANC 22/06 del Ministerio del Interior aclara que la prohibición sigue vigente mientras el vehículo forme parte del tráfico, también parado ante un semáforo en rojo o en un atasco: solo se puede manipular el teléfono con el coche aparcado o detenido en un lugar seguro. Y hay una segunda advertencia, la de que lo legal no siempre es lo seguro. La DGT recuerda que hablar con manos libres mantiene una carga cognitiva que reduce la atención: tras apenas minuto y medio de conversación, el conductor puede dejar de percibir hasta el 40% de las señales, según el organismo. Los datos europeos lo corroboran: en 22 países, el 51% de los conductores admite usar dispositivos manos libres, pero un 22% sigue hablando con el teléfono en la mano.
