No es solo enviar un WhatsApp: la acción cotidiana al volante que concentró el 47% de las denuncias en la última campaña

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GPS, música y notificaciones: las otras manipulaciones que también cuentan como infracción

black and white car dashboard

El Reglamento General de Circulación no menciona el GPS ni las listas de reproducción, pero su artículo 18.1 exige al conductor conservar la libertad de movimientos, el campo de visión suficiente y una atención constante a la carretera. Sobre esa base, tocar la pantalla del navegador, cambiar de canción o echar un ojo a una notificación se considera infracción grave aunque no se sostenga el teléfono con la mano. La DGT fija las cuantías: manipular manualmente un GPS, o un móvil colocado en un soporte, supone 200 euros y 3 puntos; agarrar el teléfono con la mano eleva la pérdida a 6 puntos con la misma multa, que acogiéndose al pronto pago baja a 100 euros. Llevar auriculares conectados a un reproductor también entra en el catálogo, con 200 euros y 3 puntos, y no vale escudarse en una retención o en un semáforo en rojo: mientras el vehículo no esté estacionado, la prohibición sigue vigente.

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Que estas manipulaciones cuenten importa porque no son marginales. En la campaña de vigilancia de distracciones cerrada en octubre de 2024, con 553.651 vehículos controlados y 8.548 denuncias, el móvil en la mano acaparó el 42,7% de los casos (3.687), pero el resto del catálogo dibuja un goteo constante: 393 sanciones por auriculares y aparatos de sonido, 247 por leer al volante, 178 por rebuscar objetos en el habitáculo, 107 por interactuar con los pasajeros y 90 por comer durante la marcha. El detalle autonómico lo confirma: en La Rioja, dos de las denuncias en vías interurbanas se debieron al uso del GPS. El riesgo no lo determina el aparato, sino el tiempo con los ojos fuera de la vía: a 120 km/h, tres segundos pendientes de una pantalla equivalen a unos 100 metros recorridos sin mirar al frente.