Isabel Pantoja rompe su silencio: reconoce deudas con Hacienda pero niega deber dinero a promotores

Tres conciertos cancelados, 721.500 euros en reclamaciones y un pleito camino de los juzgados. Su portavoz asegura que la cancelación de Il Divo le costó dinero y que Valladolid ya está pagado.

Isabel Pantoja ha roto su silencio sobre sus deudas y lo ha hecho con una frase que no admite matices: reconoce la deuda con Hacienda y niega la de los promotores. El mensaje llega por boca de su jefe de prensa, Fran Fajardo, después de que se publicara que acumula impagos a organizadores de conciertos por 721.500 euros.

Lo que dice el comunicado: un 'sí' y tres 'no'

La cifra se reparte entre tres recitales que nunca se celebraron: el Icónica Sevilla Fest, el pasado 27 de junio; el Estadio de La Cartuja, en septiembre de 2023; y la Plaza de Toros de Valladolid, con un concierto suspendido en julio de 2024 por enfermedad.

Aquí viene el detalle que cambia el relato. Según la versión de la artista, el problema no nació en su equipo, sino en Il Divo: el grupo lírico canceló su actuación de forma unilateral y Pantoja decidió seguir adelante. Rebajó su caché, contrató a la Orquesta Sinfónica de Málaga, pagó los arreglos y el vestuario y asumió los billetes de un equipo de maquillaje que ya había viajado desde Perú.

Publicidad

De Il Divo a la Orquesta Sinfónica de Málaga: la versión que nadie había contado

'En síntesis, la cancelación de Il Divo nos costó dinero', resume Fajardo. La rescisión, añade, fue unilateral y se amparó en una cláusula: el promotor debía cumplir los pagos íntegros antes del concierto y no lo hizo. Green Cow Music, organizadora del festival, reclama más de 240.000 euros y ha anunciado acciones legales contra José Enrique Castilla Labrador, gestor y representante de la cantante.

Los otros dos frentes tienen respuestas distintas. Valladolid, según Fajardo, ya está cerrado: 'Se arregló todo. Eso ya se pagó'. Se refiere a los 310.000 euros que reclamaba el promotor del recital suspendido en 2024. La Cartuja es otro cantar y acabará en los juzgados: 171.500 euros por los costes de un concierto de septiembre de 2023, reclamados en una demanda de julio de 2024. La defensa es que el mánager vendió esa sociedad, y quien compra una empresa compra también sus deudas.

Reconocer el pleito con Hacienda y negar las reclamaciones de los promotores no es contradictorio, pero deja media historia en manos de los tribunales.

El portavoz ha salido al paso de la acusación más incómoda, la de haber montado un entramado de sociedades para esquivar pagos. 'Quienes hacen entramados societarios lo hacen con un fin delictivo, de defraudar, de ocultar', defiende. Labrador, insiste, ya se deshizo de aquella empresa y no tiene acceso a su información. El lío está servido.

Y llega el punto que sí admite. La deuda con Hacienda existe y se va a pagar, después de perder dos pleitos con la Agencia Tributaria. '¿Qué tengo con Hacienda? Sí, es verdad. Es un hecho objetivo. Y se pagará. Eso seguro. Pero no debo dinero a promotores', zanja la artista a través de su portavoz. Una cosa no quita la otra.

Mientras se ventila todo esto, su equipo insiste en que la cantante sevillana sigue llenando recintos y en que la gira Marinero de Luces, 40 años después de aquel disco, la llevará por España y América Latina. 'No merece el daño que se le está haciendo por este mazazo', lamenta Fajardo.

El patrón que se repite en los líos de caché y promotores

Este lío sigue un patrón conocido en el negocio de los conciertos: caché alto, cláusulas que exigen el pago íntegro antes del espectáculo, y cancelaciones que terminan en demanda. Cuando el artista se baja, el promotor reclama gastos; cuando el promotor no paga a tiempo, el artista activa la cláusula y se va. Casi nunca hay una sola verdad.

La diferencia es que aquí se mezclan dos frentes que conviene no mezclar. Con Hacienda la historia es clara: dos pleitos perdidos y una deuda reconocida que no admite discusión. Con los promotores, todo depende de quién incumplió primero, y eso lo dirá un juez. Por eso chirría el titular de 'no debe dinero a nadie' cuando el propio comunicado empieza admitiendo lo contrario.

Publicidad

Mi lectura: la defensa es sólida en La Cartuja, porque si la sociedad se vendió con activos y pasivos el reclamante se está equivocando de bolsillo. En Icónica es bastante más floja, porque la propia versión admite una rescisión unilateral. Queda saber si esto acaba en acuerdo extrajudicial, en juicio o en un nuevo comunicado dentro de tres meses.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Isabel Pantoja, su portavoz Fran Fajardo y tres promotores que le reclaman 721.500 euros.
  • 🔥 ¿Cuál es el drama? Reconoce el pleito con Hacienda, pero niega deber un euro a las empresas que la contrataron.
  • 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque por fin pone palabras a su lío financiero y porque el asunto termina en los juzgados.