Flávio Bolsonaro gana a Lula por menos de dos puntos y las elecciones de Brasil se deciden en la segunda vuelta.
El hijo del expresidente Jair Bolsonaro se impuso el domingo 4 de octubre en la primera ronda por un margen de poco más de 2,2 millones de votos, según el recuento del Tribunal Superior Electoral. No le bastó para evitar el balotaje —la segunda vuelta electoral—: el próximo 25 de octubre los brasileños vuelven a las urnas para elegir presidente.
La mayoría de los pronósticos apuntaba a una victoria ajustada de Lula que habría zanjado la contienda en la primera vuelta. Sucedió lo contrario. Bolsonaro se llevó más de dos millones de votos de ventaja y afronta la ronda final con la iniciativa.
Los números que deja la primera vuelta
Los especialistas repiten que toda segunda vuelta es una elección distinta, casi desde cero. Aquí, los datos favorecen al candidato del Partido Liberal (PL). El voto de los diez aspirantes restantes, que juntos no llegan al 8%, podría decantarse mayoritariamente hacia Bolsonaro.
El domingo también se renovó la totalidad de la Cámara de Diputados y dos tercios del Senado. El PL avanzó con fuerza, aunque sin mayoría absoluta en ninguna de las dos cámaras, donde se mantiene la fragmentación: habrá 13 partidos en el Senado y entre 15 y 16 en Diputados, con un peso notable del Centrão, el bloque de derecha y centro derecha que pugna por el presupuesto.
El nuevo Parlamento tendrá la llave del presupuesto y condicionará la gobernabilidad de quien gane el 25 de octubre.
La otra esperanza de Lula pasa por movilizar a los abstencionistas, que marcaron un récord del 21% pese al voto obligatorio. Es un objetivo complicado: su candidatura genera poco entusiasmo entre buena parte del electorado.
Por qué Lula lo tiene cuesta arriba
A sus 80 años, Lula ya no es el candidato del futuro ni el del cambio. Tampoco el Partido de los Trabajadores (PT) es la fuerza hegemónica que fue. Para los analistas, uno de sus errores fue no haber impulsado una renovación profunda del partido, manteniéndose como su único líder indiscutible.
En su desgaste pesan varios factores. El primero, la percepción de los votantes de rentas más bajas —sus apoyos más fieles— de que la economía y las políticas públicas no resolvían sus problemas, con buena parte de ellos fuertemente endeudados. También los casos de corrupción, como el del banco Master o el que afecta a su hijo Lulinha, y la pugna interna en el Supremo Tribunal Federal (STF).
Al otro lado, Bolsonaro ha rentabilizado la imagen de su padre. Su resultado, mejor de lo esperado, ha permitido que la marca familiar gane peso en el Parlamento: entran su madrastra y dos de sus hermanos.
Qué se juega España con el resultado brasileño
Brasil es la mayor economía de América Latina y un socio comercial de primer orden para España y para el conjunto de la UE. Lo que salga de las urnas el 25 de octubre condiciona esa relación y el día a día de las empresas españolas implantadas en el país, con presencia en banca, energía y telecomunicaciones.
El precedente más cercano es la propia elección de 2022, cuando Lula se impuso a Jair Bolsonaro en una segunda vuelta muy igualada. Ahora las tornas han cambiado y es el hijo del expresidente quien llega con ventaja a la ronda final. También está sobre la mesa el acuerdo comercial entre la UE y el Mercosur, el bloque sudamericano que integra Brasil.
Además, el Parlamento controla de cerca al Ejecutivo: tiene la llave del presupuesto y, a través del juicio político —el proceso de destitución—, el Senado puede remover a los magistrados del STF. Por eso, quién presida la Cámara y el Senado será determinante para medir la gobernabilidad del próximo gobierno.
Quedan tres semanas para la cita del 25 de octubre. Las primeras encuestas del duelo final llegarán en los próximos días y marcarán si la ventaja de Bolsonaro se consolida o si Lula logra movilizar a los suyos. La composición de la Cámara y el Senado definirá el mapa de poder del país.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: Flávio Bolsonaro ganó la primera vuelta en Brasil por menos de dos puntos y forzó una segunda vuelta el 25 de octubre.
- Por qué te importa: Brasil es un socio comercial clave para España y la UE, y el resultado condiciona la relación económica de los próximos años.
- A quién afecta: A más de 200 millones de brasileños llamados a votar y a las empresas españolas con inversiones en el país.
- Hacia dónde vamos: El 25 de octubre se celebra el balotaje; después habrá que ver quién controla la Cámara y el Senado.




