La llegada de la princesa Leonor a la universidad supone un cambio importante en su vida personal y académica. El pasado 7 de septiembre, la hija de los Reyes Felipe VI y Letizia acudió por primera vez al campus de la Universidad Carlos III de Madrid para comenzar el Grado en Ciencias Políticas. Con 20 años, inicia así una etapa marcada por las nuevas amistades, la independencia y la necesidad de desenvolverse en un entorno universitario alejado de la formación militar que ha protagonizado los últimos años.
La princesa Leonor cuenta con el respaldo de sus padres en este nuevo periodo, pero existe una diferencia respecto a otras etapas de su vida: la ausencia cotidiana de la infanta Sofía. Las hermanas han mantenido durante años una relación muy cercana y, según la psicóloga Lara Ferreiro, la separación puede tener una influencia relevante en la manera en que Leonor afronte su experiencia universitaria.
"Leonor afronta esta etapa sin Sofía a su lado en el día a día. Durante años, su hermana ha sido algo más que compañía", asegura Lara Ferreiro, psicóloga, a SEMANA.
La princesa Leonor comienza la universidad sin Sofía a su lado
La relación entre la princesa Leonor y la infanta Sofía ha estado marcada por la cercanía desde su infancia. La diferencia de edad entre ambas es de un año y cinco meses, pero ese margen no ha impedido que hayan construido un vínculo especialmente estrecho. Para Lara Ferreiro, Sofía ha tenido un papel importante en la vida cotidiana de su hermana.
La especialista establece además un paralelismo entre la relación de las dos hijas de los Reyes y el vínculo que mantuvieron la reina Sofía y su hermana, la princesa Irene de Grecia. En ambos casos, destaca la existencia de una relación basada en la complicidad y el apoyo entre hermanas.
"Ha sido una aliada natural, una persona con la que compartir miradas, códigos familiares y situaciones que muy pocos de su edad pueden entender", destaca la especialista a esta revista.
Ahora, sin embargo, la princesa Leonor comienza una etapa universitaria en la que tendrá compañeros, profesores y nuevas relaciones sociales, pero sin contar con Sofía en su entorno diario. La psicóloga considera que esta circunstancia puede hacer que determinados momentos sean diferentes para ella.
"Al mismo tiempo, puede sentirse más sola que nunca en determinados momento", señala Ferreiro.
La también autora del libro '¡Ni un capullo más!: El método definitivo para quererte y encontrar a tu pareja perfecta' diferencia entre estar rodeada de personas y contar con alguien que comprende unas circunstancias familiares muy concretas.
Una cosa es tener gente alrededor y otra muy distinta tener cerca a alguien que conoce exactamente el peso del apellido, la exposición mediática y las reglas no escritas de pertenecer a la Familia Real.
Leonor y Sofía toman caminos universitarios diferentes
La separación entre la princesa Leonor y la infanta Sofía no se ha producido de manera repentina. Sus caminos comenzaron a diferenciarse cuando la heredera inició su formación militar castrense. Ahora, la distancia también está relacionada con sus estudios universitarios.
Mientras la princesa Leonor desarrollará toda su formación universitaria en Madrid, Sofía estudia Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en Forward College. La hija menor de los Reyes ya pasó por Lisboa, Portugal, y actualmente se encuentra en París. Su próximo destino dentro de este modelo educativo será Berlín, Alemania.
Esta diferencia de recorridos implica que las hermanas dejarán de compartir una parte importante de su rutina. Durante años, Sofía había acompañado a Leonor en numerosos actos y situaciones familiares, ocupando un papel discreto pero constante.
"Sofía ha ocupado un papel discretísimo pero importante: el de acompañante natural de su hermana en muchos actos y momentos familiares".
Para la psicóloga, este cambio no tiene por qué traducirse en un distanciamiento afectivo. La relación puede evolucionar precisamente porque ambas comienzan a desarrollar experiencias propias y a construir sus respectivos círculos sociales.
"Muchas veces la separación transforma la relación entre hermanos y la vuelve más adulta".
La universidad puede cambiar la relación entre las hermanas
La nueva rutina de la princesa Leonor también implica que muchas situaciones que antes compartía con Sofía dejarán de formar parte de su día a día. Ya no tendrá a su hermana cerca para comentar determinados acontecimientos o reaccionar conjuntamente ante situaciones relacionadas con su exposición pública.
"Ahora esa complicidad deja de ser cotidiana. Ya no está ahí para cruzar una mirada después de una situación incómoda, comentar en privado una aparición pública o relativizar algo que se haya dicho sobre ellas", continúa diciendo la profesional a esta revista.
Precisamente por ello, Lara Ferreiro identifica en la universidad una oportunidad para que la princesa Leonor desarrolle una identidad social propia. La heredera tendrá que conocer a personas que no forman parte de su entorno familiar y establecer vínculos en un contexto diferente al de sus anteriores etapas formativas.
"La universidad puede ser también el primer espacio en el que Leonor tenga que construir una identidad social completamente propia, sin su hermana como escudo emocional inmediato".
La especialista plantea además algunas cuestiones sobre el nuevo círculo de confianza que puede formar Leonor en Madrid.
"¿A quién contará ahora determinadas cosas? ¿Quién se convertirá en su círculo de verdadera confianza? No hace falta pensar en rivalidades ni distancias dramáticas. Al contrario: muchas veces la separación transforma la relación entre hermanos y la vuelve más adulta".
El cambio también permitirá que cada hermana acumule experiencias que la otra no vivirá directamente. Una circunstancia especialmente relevante teniendo en cuenta el nivel de atención que despierta cualquier paso de la Familia Real.
"También introduce algo nuevo: cada una empieza a tener una vida que la otra ya no presencia en directo. Y eso, en una familia tan observada, siempre despierta curiosidad".
El gran reto de la princesa Leonor está fuera de las aulas
Para Lara Ferreiro, la etapa que acaba de comenzar la princesa Leonor combina circunstancias propias de su edad con una exposición pública que puede condicionar su experiencia universitaria. La especialista considera que se encuentra ante un periodo vital que, aunque tiene elementos particulares por su posición, también forma parte del proceso habitual de una joven de 20 años.
"Leonor entra ahora en una etapa vital especialmente delicada y, al mismo tiempo, absolutamente normal para una joven de 20 años".
La universidad representa para cualquier estudiante un momento de nuevas relaciones, independencia y primeras decisiones importantes. En el caso de la princesa Leonor, esas experiencias estarán condicionadas por el interés que existe alrededor de su figura.
"La universidad, un periodo asociado a nuevas amistades, fiestas, independencia, primeras decisiones adultas".
Ferreiro considera que esta exposición puede generar en Leonor una preocupación adicional por la manera en que son interpretados sus comportamientos. Desde el punto de vista psicológico, habla de una posible "autocensura anticipatoria y un estado de hipervigilancia".
La princesa Leonor podría preguntarse "cómo será interpretado cualquier gesto o momento si se hace público". Esa preocupación puede afectar incluso a situaciones cotidianas, como "de hablar, bromear, acercarse a alguien o mostrar una emoción", según explica la especialista.
El riesgo, añade Ferreiro, estaría en que la heredera termine sintiendo que debe controlar constantemente su comportamiento debido a la atención pública.
"El peligro es que Leonor termine sintiendo que siempre está representando un papel y nunca puede comportarse con total naturalidad. Esa vigilancia constante puede aumentar la ansiedad social, el miedo al error, la necesidad de controlar excesivamente la propia imagen y la sensación de no disponer de un espacio verdaderamente privado".



