Edgar Canet ha ganado el Rally de Marruecos con una remontada de las que se recuerdan en el desierto. El piloto de 21 años salía a la última etapa con 1:31 de desventaja sobre Daniel Sanders y ha acabado la jornada como líder de la segunda prueba más relevante del calendario de rally-raids.
Así se remonta un minuto y medio en 259 kilómetros
Vamos por partes. La etapa final tenía 259 kilómetros y de esos 70 estaban neutralizados: en los enlaces y las zonas de control no se gana tiempo, solo se pierde. El margen real para atacar era bastante más corto de lo que sugiere el papel. El de La Garriga necesitaba darle la vuelta a minuto y medio en condiciones de navegación abierta, con polvo, dunas, y las motos abriendo pista desde primera hora de la mañana.
Él mismo lo dejó caer la víspera, en declaraciones a Mundo Deportivo: 'Voy a hacer mi etapa y que pase lo que sea. Mi primero podio en el Mundial ya sería la hostia'. Traducción: salía sin presión, con la idea de pelear el podio y ver qué caía. Ni especuló ni se arrugó. Atacó desde los primeros kilómetros cronometrados y llegó al desenlace con la calculadora en la cabeza.
Y pasó lo que tenía que pasar.
Sanders llegaba como el gran favorito: el número 1 de KTM, el ritmo del líder y el nombre que todo el paddock daba por ganador. Canet no le concedió ni un metro. Se le echó encima, apretó justo donde se decide una carrera larga y cerró la victoria en la segunda prueba más relevante del Mundial de rally-raids, solo por detrás del Dakar. El australiano tenía el liderato, el ritmo y el nombre. Los tres se quedaron en el desierto.
Remontar en el desierto no es cuestión de suerte: es la confirmación de que a este chaval ya no le tiembla el manillar.
Sanders, el favorito al que le cambiaron el guion en el peor día
El australiano se queda con la miel en los labios. Llevaba la carrera donde la quería, había administrado la ventaja pensando en el último día y tenía el desgaste bajo control. Ese es el manual del que manda. El problema es que enfrente tenía a alguien corriendo sin nada que perder y con todo por ganar, que es la peor versión posible de un rival cuando queda una etapa entera.
Aquí viene lo bueno: en Marruecos no gana siempre el más rápido. Gana quien administra mejor la moto y la cabeza en un terreno que castiga cualquier exceso. La cita marroquí funciona como último gran examen antes del Dakar y ahí las jerarquías se voltean con una facilidad que asusta. Un minuto y medio es una eternidad en un tramo corto y casi nada cuando por delante quedan dunas, navegación y kilómetros de pista rota.
Cero margen. Y cero excusas.
En el paddock español, el nombre de Canet lleva tiempo sonando como relevo generacional y esta victoria lo coloca en otra liga. La afición al rally-raid ya tiene un motivo nuevo para madrugar, y no es un rumor de pretemporada: es una victoria cerrada contra el favorito, en la última etapa, con el crono apretando.
Lo que esta victoria cambia en el rally-raid español
España lleva dos décadas sosteniendo el rally-raid en lo más alto con nombres como Nani Roma, Marc Coma, Joan Barreda o Laia Sanz. Esa generación no se sustituye de un día para otro, y Canet tiene 21 años, que en este deporte significa que todavía le queda muchísimo desierto por aprender. Pero el patrón importa: cada vez que un piloto joven gana en Marruecos, los equipos oficiales empiezan a mirar con otros ojos.
Lo que ha hecho en la última etapa no es una anécdota estadística, es una declaración de intenciones. Se ha medido a un número 1 de fábrica y le ha ganado el pulso cuando la carrera se decide, que es exactamente el momento en el que los contratos se renegocian. En el Mundial de rally-raid, ganar en Marruecos pesa más de lo que sugiere su hueco en el calendario.
Queda el Dakar, la prueba que ordena todas las jerarquías del año. Ahí la pregunta ya no es si Canet puede pelear con los grandes, sino cuánto le van a dejar. Y ojo con Sanders: los favoritos que pierden así suelen volver con la cuenta apuntada.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Qué ha pasado: Edgar Canet gana el Rally de Marruecos tras remontar 1:31 a Daniel Sanders en la última etapa.
- 🔥 Por qué arde: un piloto de 21 años le ha ganado el pulso al gran favorito en la segunda prueba más importante del rally-raid mundial.
- 📲 Lo que viene: el Dakar, donde Canet ya no será una promesa y Sanders querrá la revancha.


