La reina Letizia volvió a convertirse en una de las protagonistas de la visita de Estado de Emmanuel y Brigitte Macron a España. La cena de gala celebrada en el Palacio Real de Madrid puso el foco en la imagen de la soberana, que eligió un diseño de Carolina Herrera y recuperó una de las tiaras más reconocibles de su colección de joyas.
La elección no pasó inadvertida para la prensa francesa. Varios medios especializados en realeza y moda dedicaron espacio a la presencia de la reina Letizia durante una jornada especialmente relevante para las relaciones entre España y Francia. La revista Point de Vue llegó a definirla como: “Deslumbrante en la cena de Estado ofrecida en honor a Brigitte y Emmanuel Macron” y destacó que la mujer de Felipe VI: “irradiaba una presencia majestuosa y sorprendentemente desenfadada”.
La visita de los Macron comenzó el 29 de septiembre y se prolongó durante dos días. Se trataba de un viaje de Estado especialmente esperado, ya que ningún presidente francés había realizado una visita de estas características a España desde 2009. Durante la primera jornada, Emmanuel y Brigitte Macron fueron recibidos por Felipe VI y la reina Letizia en el Palacio Real, antes de continuar con el programa oficial.
La reina Letizia recibe los elogios de la prensa francesa

El estilismo de la reina Letizia fue uno de los aspectos que más atención generó entre los medios franceses. La soberana apareció en la cena de Estado con un vestido azul claro de Carolina Herrera, una firma a la que recurre habitualmente para este tipo de compromisos.
El diseño presentaba una silueta fluida y mangas con efecto capa, además de un escote decorado con motivos florales. La elección de los detalles del vestido adquirió todavía más relevancia al combinarse con la tiara Floral de Mellerio, una pieza de diamantes que la reina Letizia no utilizaba desde 2023. Madame Figaro describió el conjunto como una elegante combinación de vestido azul y joyería histórica.
Point de Vue puso precisamente el acento en la imagen de la reina Letizia durante la velada. La publicación francesa no solo destacó el vestido elegido para la ocasión, sino también la forma en que el peinado contribuía a resaltar la tiara floral. Según el medio, el cabello recogido enmarcaba el rostro de la soberana y permitía que la joya adquiriera un mayor protagonismo.
La descripción coincide con la realizada por Histoires Royales, que también analizó el vestuario de la reina Letizia y señaló que los bordados florales situados en el escote del vestido hacían referencia a los motivos presentes en la tiara.
El vestido de Carolina Herrera que eligió la reina Letizia
Para la cena de gala, la reina Letizia volvió a confiar en Carolina Herrera. El modelo pertenecía a la nueva colección de la firma y estaba concebido con mangas de efecto capa, un elemento que aportaba movimiento a la silueta.
La prenda incorporaba además un canesú transparente en la zona del escote y los hombros, decorado con motivos florales. El diseño, en un tono azul claro, fue uno de los elementos más comentados de la presencia de la reina Letizia durante la cena de Estado. Su precio se situaba en 4.875 euros.
La prensa francesa también estableció una comparación visual entre la soberana española y Brigitte Macron. Madame Figaro destacó que ambas habían elegido tonalidades pastel para la jornada oficial y habló de un “acuerdo perfecto” entre los dos estilismos durante la bienvenida en el Palacio Real.
En la cena, sin embargo, las elecciones fueron diferentes. Mientras la reina Letizia apostó por el vestido azul de Carolina Herrera y la tiara Floral de Mellerio, Brigitte Macron llevó un vestido largo blanco de Louis Vuitton con detalles de lentejuelas plateadas. El medio francés describió ambos estilismos al abordar la cena de gala celebrada en Madrid.
La tiara Floral de Mellerio vuelve a la agenda oficial

Uno de los detalles más destacados de la aparición de la reina Letizia fue el regreso de la tiara Floral de Mellerio. La pieza forma parte de las joyas históricas vinculadas a la Familia Real española y fue utilizada en numerosas ocasiones por la reina Sofía durante su etapa como princesa y posteriormente como reina.
La tiara fue un regalo del Gobierno español a la reina Sofía con motivo de su matrimonio con don Juan Carlos en 1962. Está realizada en platino y cuenta con tres flores de cinco pétalos engastados, una composición que explica su denominación y que volvió a quedar especialmente visible gracias al peinado escogido por la reina Letizia.
La última ocasión mencionada en la información facilitada corresponde a mayo de 2023, cuando la reina Letizia llevó esta joya durante una cena de gala celebrada con motivo de la visita del entonces presidente de Colombia, Gustavo Petro, y su esposa, Verónica Alcocer. El regreso de la pieza en una cena de Estado con los Macron permitió recuperar una de las joyas más reconocibles de la colección real. Histoires Royales también puso el foco en este elemento al analizar la imagen de la reina Letizia durante la velada.
Brigitte Macron y la reina Letizia protagonizan otro encuentro oficial
La visita de Estado también permitió reforzar la imagen de cercanía entre las dos parejas. Emmanuel y Brigitte Macron fueron recibidos por Felipe VI y la reina Letizia en el Palacio Real, donde se celebró la primera parte de la agenda oficial. Posteriormente, los cuatro participaron en un almuerzo en el Palacio de la Zarzuela.
Paris Match centró parte de su cobertura en la cena y en las imágenes de las dos parejas durante la celebración. El título utilizado por la revista fue: “Diamantes de imitación y vestidos largos: Brigitte Macron y Letizia de España brillaron con luz propia en la cena de gala celebrada en Madrid”.
La publicación también recordó otro de los momentos protocolarios de la jornada. Felipe VI condecoró a la Primera Dama francesa con el collar de la Orden de Isabel la Católica, en el marco de una visita que había generado expectación por su relevancia diplomática. El viaje tenía además un componente histórico. Se trataba del primer viaje de Estado de un presidente francés a España desde 2009, cuando Nicolas Sarkozy visitó el país. La visita de Emmanuel Macron llevaba tiempo sobre la mesa y había sido aplazada en diferentes ocasiones, entre otras circunstancias, por la pandemia del coronavirus.



