Luis García Plaza reaviva el 'Pértiga Gate' en LaLiga: 'Todos lo hacen y el que diga lo contrario miente'

El técnico del Sevilla admite en El Partidazo de COPE que tiene a una persona escuchando al rival durante las pausas de hidratación. Su cara a cara con el micro de DAZN contra el Valencia ya tiene nombre propio.

Luis García Plaza ha reventado el avispero de los micrófonos en LaLiga. El entrenador del Sevilla se sentó en El Partidazo de COPE y soltó lo que medio banquillo piensa pero casi nadie dice en voz alta. Lo del Pértiga Gate ya no es un enfado puntual: es una confesión en directo.

La frase que está circulando en X desde anoche: todos los entrenadores lo hacen y el que lo niega miente.

Lo que le contó a Juanma Castaño

A ver, vamos por partes. La charla con Juanma Castaño no fue un desahogo suelto ni una salida de tono. El técnico explicó su método con una naturalidad que casi asusta: 'Tengo a una persona escuchando lo que dice el entrenador contrario (en las pausas de hidratación) para transmitírmelo a través del móvil'.

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Y remató: 'Todos los entrenadores lo hacen, y el entrenador que diga lo contrario está mintiendo'. Tela con el método.

Aquí viene lo bueno. El origen del enfado fue el partido contra el Valencia. En una pausa de hidratación, García Plaza entró en en el debate por la puerta grande y se plantó delante del micrófono de DAZN con dos frases que ya forman parte del sonido ambiente de la temporada: '¡Es que no quiero que se entere el equipo contrario de lo que voy a decir, ya está, sólo eso!'. Lo repitió dos veces, por si no había quedado claro.

El detalle que se ha saltado medio timeline es otro. Cerró el corrillo, arrancó explicando cómo estaba dispuesto el Valencia y, en cuanto notó la pértiga cerca, bajó el volumen de la voz. No se entendió nada más. Ese gesto, más que el grito, es el que retrata al personaje.

Nadie discute que un entrenador quiera su charla a salvo de oídos ajenos. Lo que hace ruido es el doble rasero: pedir que no le graben el corrillo mientras él tiene a alguien escuchando el del rival. Eso es el Pértiga Gate, y por eso ha ardido tanto en redes.

Un banquillo no se molesta por el micrófono, se molesta por el micrófono que graba justo lo que le conviene callar.

Por qué un micro de ambiente ha montado este pollo

Para quien no esté metido en el gremio: la pértiga es el palo con el que el sonidista pasea el micrófono de ambiente por la banda. Lleva décadas en las retransmisiones y hasta ahora nadie le había puesto apellido a una polémica con ella.

En el fútbol televisado el sonido ambiente es parte del producto: el golpeo del balón, los gritos del portero, y las indicaciones del míster. Los operadores llevan años pegados a los banquillos y no era habitual que un entrenador en activo se encarase con el micro en mitad del partido.

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El precedente que casi nadie está poniendo sobre la mesa

Las radios abiertas no son un invento del Pértiga Gate. En la Fórmula 1 la conversación entre piloto e ingeniero se emite en directo y es una de las señas de identidad del producto: el paddock vende sus nervios y nadie se lleva las manos a la cabeza. En la NBA, el mic'd up de jugadores y técnicos se ha convertido en contenido oficial de la propia liga. El deporte lleva tiempo vendiendo sus tripas como espectáculo.

El fútbol español también convive con el sonido pegado al banquillo desde hace temporadas, y programas como El Día Después construyeron su marca sobre lo que se oye y no aparece en el acta. Lo nuevo no es el micro: es que un técnico lo cuente en la radio sin bajar el tono. Su trayectoria acumula etapas en varios banquillos de Primera, así que sabe perfectamente cómo funciona el juego fuera del campo.

Ahí está la lectura de fondo. Las pausas de hidratación, que el calor metió en el calendario, son el momento perfecto para un micro de ambiente: no hay juego, hay corrillo y hay voz. La pelota está ahora en el tejado de la propia LaLiga y de las operadoras: o se aclara qué se puede oír y qué no, o el debate vuelve cada vez que apriete la temperatura.

¿Gana algo García Plaza con esto? Visibilidad, desde luego. Protección, más bien poca: ahora todos sus rivales saben que tiene a alguien escuchando y van a taparse mejor en la próxima pausa. El personaje, eso sí, queda retratado con una honestidad que casi enternece.

La próxima pausa de hidratación en un partido del Sevilla ya es el momento más esperado de la jornada. Habrá que ver si el colegiado recuerda el protocolo, si las operadoras bajan el volumen de la pértiga o si todo se queda en dos días de memes y en un apodo que ya es propiedad del invento.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 Qué ha pasado: García Plaza admite en COPE que tiene a una persona escuchando el corrillo del rival desde el móvil.
  • 🔥 Por qué arde: Pide que no le graben sus tácticas mientras él graba las del contrario.
  • 📲 Lo que viene: La próxima pausa de hidratación de su equipo y la reacción del resto de técnicos.