A ver, lo de Los Javis ya no es una promesa de sobremesa. El tándem formado por Javier Ambrossi y Javier Calvo acaba de conquistar Telluride con 'La bola negra' y lo ha hecho con la seguridad de quien sabe que tiene entre manos la película española de la temporada.
Este festival de Colorado no es un marrón indie cualquiera: es el termómetro que mejor anticipa los Oscar. Antes incluso de pisar el Palm Theater, el boca a boca ya había hecho el trabajo sucio en las telecabinas, los cafés y las colas de Colorado Avenue.
De Cannes a Colorado: el runrún ya es una fiebre
La expectación viene de Cannes, donde Los Javis se llevaron el premio a la mejor dirección y convirtieron el pase en un auténtico acontecimiento. Ahora tocaba la prueba de fuego: seducir a la crítica norteamericana sin vender el alma en el intento.
El estreno en cines está fijado para el 16 de octubre en Estados Unidos y llegará al catálogo de Netflix el 2 de diciembre. La ventana de exclusividad en salas es la más larga de la plataforma: 47 días de cortesía antes del streaming, un detalle que grita confianza en la película.
Lorca, la Guerra Civil y una obra inacabada: así se sostiene 'La bola negra'
Todo se sostiene sobre tres líneas temporales que terminan por confluir. La primera, en 1937, aterriza en plena Guerra Civil y es la más fiel a 'La piedra oscura' de Alberto Conejero, que firma el guion.
La segunda, en 2017, sigue a un joven que investiga a su familia entre una pareja complicada y una madre a la que da vida Lola Dueñas. La tercera, en 1932, imagina por completo la obra inacabada de Federico García Lorca.
Los Javis no han venido a pedir permiso: han venido a reventar el código del cine bélico y a quedarse con su botín.
Ambrossi lo explicó sin rodeos: la película nace de la idea de hacer la obra bélica gay más gay posible. Calvo, por su parte, la vinculó a referentes como 'Apocalypse Now'.
Luego llegó la frase que ya es un manifiesto: 'Demos a toda la gente heterosexual la película bélica que quiere, pero demos a nuestra comunidad la historia de amor que quiere: ¿por qué no podemos tenerlo todo?.
El filme se ha rodado en 35 mm, con el mínimo de CGI y localizaciones reales. En el reparto hay papeles pequeños pero determinantes de Glenn Close y Penélope Cruz, cuya mención provocó una ovación sonora. El centro emocional, en cambio, es menos espectacular y más punzante: la identidad gay y lo que pasa de una generación a otra.
El precedente que conviene mirar: el cine queer español ya no se esconde
No es la primera vez que el cine español se asoma a la memoria queer, pero rara vez había usado el presupuesto y la escala del cine bélico heteronormativo para contar una historia gay. Ese gesto cambia el asunto.
En el colegio a Carlos González nunca le hablaron de la sexualidad de Lorca; ahora la película convierte ese silencio en material narrativo. El cine queer español ya no pide permiso, y encima lo hace con 35 mm y dos actrices de armas tomar.
La temporada de premios tiene ahora un relato con pedigrí. ¿Y si por una vez la película española no llega al Oscar a pedir permiso sino a recoger? La próxima cita es el 16 de octubre en salas; la siguiente parada, la temporada de premios.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Los Javis han conquistado Telluride con 'La bola negra', tras ganar la dirección en Cannes.
- 🔥 ¿Por qué importa? El filme ya es favorito al Oscar y cuenta con la mayor ventana de cines de Netflix.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? No es un meme: es la película española que va a dar guerra en los Oscar.




