9Tienes un dolor de cabeza que no se te va con ibuprofeno
Que un dolor de cabeza no ceda al ibuprofeno es, dentro del síndrome postvacacional, una de las señales que conviene atajar en la primera semana de reincorporación. La cefalea típica de la vuelta a la rutina es la tensional: una presión como una banda alrededor de la cabeza, de intensidad leve o moderada, que la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (SEMFYC) vincula al estrés, la falta de sueño y el exceso de carga. Ese tipo de dolor, en principio, responde bien a un analgésico básico como el ibuprofeno (400 mg) o el paracetamol. Cuando el fármaco no hace mella, el mensaje del cuerpo es que la tensión acumulada ha superado lo que la medicación puede enmascarar. Un estudio con más de 1.200 ciudadanos cifraba en un 50% los españoles que sufren dolor de cabeza los primeros días tras las vacaciones, y los neurólogos advierten de que en casi la mitad de los pacientes migrañosos la vuelta al trabajo aumenta la frecuencia e intensidad de las crisis. El dolor que resiste al analgésico indica, además, que la adaptación a horarios, pantallas y ritmo laboral no se está produciendo de forma natural, sino a costa del organismo.
El riesgo de responder solo con más ibuprofeno es real y tiene nombre: cefalea por abuso de analgésicos. Tomar el fármaco varios días seguidos puede convertir un episodio puntual en un dolor crónico de rebote, más difícil de tratar y que se alimenta de la misma medicación que se repite. Por eso esta señal merece estar en la lista: obliga a cambiar de estrategia en la primera semana, no a subir la dosis. Las alternativas pasan por recuperar el sueño, hidratarse, revisar la postura ante el ordenador, espaciar las pantallas y retomar la carga de trabajo de forma gradual. También conviene saber cuándo consultar: si el dolor no remite con analgésicos básicos y descanso, o se prolonga más de dos semanas (el plazo que arrastran un 35% de los afectados), una valoración médica permite descartar otras causas. Y hay signos que no admiten espera: un dolor súbito y muy intenso, fiebre con rigidez de nuca o alteraciones visuales no se gestionan con ibuprofeno.
