De Dembélé a Coutinho: los fichajes que hundieron las arcas del Barça y no rindieron en el campo

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Ibrahimovic, el trueque con Eto'o que costó más de 60 millones y se malvendió por 24

El verano de 2009, recién conquistado el sextete, Pep Guardiola decidió que Samuel Eto'o, héroe de esa gesta, ya no tenía sitio. La solución fue un trueque con el Inter: el camerunés, tasado en unos 20 millones, más en torno a 46 en efectivo a cambio de Zlatan Ibrahimovic. En total, la operación superó los 66 millones, récord de la historia del club y entonces el cuarto fichaje más caro del mundo. El sueco arrancó bien, con el gol del triunfo en el clásico ante el Madrid en noviembre de 2009, y cerró el curso con 21 tantos en 41 partidos, pero se apagó en la segunda vuelta: una lesión y solo cuatro goles ligueros en el tramo final. La relación con Guardiola se rompió hasta que el técnico admitió que "no sentía nada" por él y acabó sentándole. Mientras, Eto'o levantaba el triplete con el Inter.

La salida fue tan vertiginosa como desastrosa. En agosto de 2010, sin llegar a estrenar su segunda temporada, el club cedió a Ibrahimovic al AC Milan con una opción de compra que era obligatoria en la práctica por solo 24 millones, pagaderos un año después, de modo que el club italiano no desembolsó nada en el primer curso. La diferencia entre lo invertido, más de 66 millones, y lo recuperado deja una pérdida superior a los 40 solo en traspaso, que algunos cálculos elevaron por encima de los 60 sumando salarios y amortización. El propio presidente Sandro Rosell terminó reconociendo que venderle fue "un error", mientras el sueco rendía en San Siro y el Barcelona, liberado, recuperaba la Champions en 2011 con Villa de referencia. Pocas veces un fichaje récord se había malvendido con tanta rapidez y una plusvalía tan hiriente.