España acumula 264.100 hectáreas quemadas en 2026, la mayoría entre julio y agosto, según el sistema europeo EFFIS. La cifra vuelve a situar el país ante un verano de fuegos intensos y constantes.
¿Qué ha pasado exactamente?
De acuerdo con los datos del Sistema Europeo de Información de Incendios Forestales (EFFIS), 213.599 hectáreas han ardido entre julio y agosto. Hasta el 12 de agosto, el sistema ha detectado 408 incendios en el conjunto del país. El dato, recogido hasta las 10:00 horas, es la foto más reciente de la superficie afectada.
Estas cifras son estimaciones satelitales provisionales, no balances definitivos. El EFFIS contabiliza como incendio cualquier superficie quemada que supere las 30 hectáreas y cruza sus datos con los puntos de calor del sistema FIRMS de la NASA. Las detecciones proceden de los sensores VIIRS y MODIS, a bordo de satélites operativos, e indican anomalías térmicas o posibles focos activos. No equivalen, por sí solas, al perímetro ni a la superficie afectada.
En cuanto a los puntos de calor del sistema FIRMS, conviene recordar que un mismo incendio puede generar varias detecciones. Por eso no todos los puntos señalados en el mapa equivalen a un fuego distinto.
¿Dónde se concentran los peores fuegos?
El frente de mayor dimensión es el de Navaluenga, en Ávila, con cerca de 50.000 hectáreas arrasadas, según los datos adelantados por el Gobierno. Se trata del incendio más grande desde que hay registros. Ningún otro siniestro había alcanzado esa envergadura en la serie histórica.
En el plano humano, el incendio de Los Gallardos y Bédar se ha convertido en el más mortífero del siglo XXI, con 13 fallecidos. Le sigue el siniestro de Riba de Saelices, en Guadalajara, registrado en 2005, que dejó 11 personas muertas.
Las estimaciones satelitales dibujan una temporada crítica, aunque los datos oficiales definitivos aún tardarán en validarse.
Detrás de esos registros aparecen también otros incendios de gran tamaño. En 2025, el fuego de Uña de Quintana, en Zamora, alcanzó 40.081 hectáreas y el de A Rúa, 37.179. Los siniestros de La Mierla, en Guadalajara, y Niebla, en Huelva, superaron las 30.000 hectáreas, siempre con datos provisionales por confirmar.
Qué contexto explica una temporada tan crítica
2025 cerró como el peor año de la serie reciente, con 393.079 hectáreas arrasadas, y los picos de 2022 y 2025 siguen marcando la estadística. Al comparar la media móvil de 30 días, el episodio actual de 2026 destaca junto a esos dos años anteriores.
Conviene aclarar la diferencia entre fuentes. La Estadística General de Incendios Forestales (EGIF) del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) recoge datos oficiales y definitivos desde 1968 hasta 2021, y considera incendio todo siniestro de una hectárea o más. El EFFIS, en cambio, usa estimaciones satelitales provisionales y eleva el umbral a 30 hectáreas. Aunque no sean directamente comparables, ambas metodologías permiten observar que la siniestralidad se concentra en los meses estivales.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) mantiene activos sus mapas de peligro de incendio, con niveles que van de muy bajo a extremo. Las zonas de mayor riesgo coinciden con temperaturas elevadas, vegetación seca, baja humedad y viento. En caso de emergencia por fuego, el teléfono es el 112.
Tomando los registros de la EGIF, el mayor incendio histórico confirmado es el de Cortes de Pallás, en 2012. La convivencia de 2025, 2022 y 2026 entre los peores registros recientes refleja unas condiciones meteorológicas cada vez más exigentes para los equipos de extinción.
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: España acumula 264.100 hectáreas quemadas en 2026, la mayoría entre julio y agosto, según EFFIS.
- 👥 Quiénes son los afectados: Residentes de zonas rurales, municipios de Ávila, Almería y otras provincias afectadas por los grandes fuegos.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: Pérdidas ambientales y despliegue de recursos, mientras los datos oficiales definitivos consolidan el alcance real.



