Construir una vivienda cuesta hoy un 25,1% más que en 2019, según el último informe de la Asociación de Promotores y Constructores de Edificios de Cataluña (Apce). Es un dato que explica, al menos en parte, por qué los precios de los pisos no se desploman a pesar de la crisis de accesibilidad que viven los jóvenes. Aquí te lo contamos con cifras y con la letra pequeña.
Por qué ha subido tanto construir (y quién se lleva la peor parte)
La subida no es un pico pasajero: es un cambio estructural. Los materiales de construcción se han encarecido un 26,7% desde 2019, 8,4 puntos por encima de la inflación general en el mismo periodo. Pero lo que más ha pesado son las partidas de estructura y obra grande, con un aumento acumulado del 39,8%.
«Los materiales, la mano de obra, la energía, la logística y los requerimientos técnicos configuran una nueva realidad productiva», resume Xavier Vilajosana, presidente de Apce. Traducción: construir es más caro y más complejo que hace cinco años, y no parece que vaya a volver a los niveles prepandemia.
Además, el sector de la construcción ha alcanzado el mayor nivel de ocupación desde 2010, con 277.700 trabajadores y un incremento interanual del 16,5%. Más empleo, sí, pero también presiona al alza los salarios y, por tanto, el precio final de la obra.
Cómo te afecta esto si buscas piso (da igual si alquilas o compras)
Que construir cueste más tiene una consecuencia directa: los pisos nuevos salen al mercado con un precio más alto. En Cataluña, por ejemplo, el coste medio de construcción de un edificio plurifamiliar se situó en 1.644,78 euros por metro cuadrado en 2025, un 2,7% más que el año anterior. Una vivienda estándar de 75 metros cuadrados requiere más de 123.300 euros solo de obra, sin contar el terreno, las licencias, los impuestos ni el margen del promotor.
Ese coste se traslada después al comprador, pero también al inquilino. Si los promotores no pueden vender más barato, tampoco pueden ofrecer alquileres por debajo de lo que les cuesta mantener la inversión. La famosa «tasa de esfuerzo» — el porcentaje del sueldo que se va al alquiler o la hipoteca — ya supera el 40% en muchas capitales para los menores de 35 años. Y con estos números, difícil que se revierta pronto.

El nuevo escenario: construir va a seguir siendo caro (y eso no va a cambiar a corto plazo)
El informe de la Apce subraya que los costes han crecido de forma sostenida entre un 3,7% y un 4,4% anual desde 2019, siempre por encima de la inflación general. No es un susto puntual: «Es el asentamiento de un nuevo escenario de mercado», aseguran.
A esto se suma que las exigencias técnicas —mejores aislamientos, eficiencia energética, accesibilidad— han mejorado los edificios, pero han añadido coste estructural. Nadie quiere volver a una construcción de poca calidad, pero el sobrecoste lo pagan, sobre todo, quienes buscan su primer hogar.
Construir un metro cuadrado cuesta un 25% más que hace cinco años. Sin una intervención pública decidida, los precios no van a bajar solos.
Hace tres años, en plena escalada de precios post-COVID, ya se hablaba de un «punto de inflexión». Las cifras actuales confirman que aquello era solo el principio. La buena noticia es que el sector intenta adaptarse con más industrialización y planificación; la mala es que, mientras, el acceso a la vivienda se aleja para la mayoría.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha subido? El coste de construir una vivienda se ha disparado un 25,1% desde 2019, con los materiales acumulando un 26,7% de aumento.
- 👥 ¿A quién afecta? A todo el que busque piso en alquiler o compra, pero especialmente a jóvenes que ya dedican más del 40% de su sueldo a la vivienda.
- ✅ ¿Qué puedes hacer? Entender que las bajadas de precio no serán inmediatas y apoyar medidas que impulsen la vivienda pública o la construcción industrializada.




