Esta semana, la presidenta de la SEPI y la directora general de la Guardia Civil han sido citadas como imputadas. Es la punta del iceberg de una maraña de causas que apuntan a una corrupción generalizada en al menos seis empresas públicas, según avanza el sumario de las diferentes piezas judiciales.
Las investigaciones, que afectan al núcleo duro del Gobierno de Pedro Sánchez y a su esposa, Begoña Gómez, dejan al descubierto un entramado de contratos amañados, beneficios económicos y enchufes en compañías de primer nivel controladas por el Estado. El panorama judicial se llena de imputaciones que desfilarán por los juzgados en los próximos meses.
Uno de los casos más mediáticos es el de Jésica Rodríguez, expareja del exministro José Luis Ábalos, contratada en una empresa pública sin la cualificación necesaria. Según el sumario, ni siquiera llegó a pisar su puesto de trabajo, una situación que se repite en otras contrataciones bajo sospecha realizadas en la SEPI y organismos afines.
El calendario de declaraciones ya está en marcha. La imputación de la máxima responsable de la SEPI y de la directora general de la Guardia Civil es solo el principio. Decenas de altos cargos y directivos de otras sociedades estatales están señalados por haber participado o mirado hacia otro lado ante las irregularidades, siempre según la documentación que obra en los juzgados.
Los investigadores reconstruyen cómo se articulaba el sistema: contratos a dedo, sobrecostes injustificados, comisiones y la contratación de personas afines al partido sin ningún perfil técnico. El dinero público, sostienen los fiscales, fluía hacia intereses particulares mientras los órganos de control no actuaban con la diligencia exigible.
La presidenta de la SEPI y la directora general de la Guardia Civil están citadas como imputadas, en un goteo de declaraciones que afecta ya a media docena de sociedades públicas.
La madeja judicial: de la SEPI a la Guardia Civil
La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) concentra buena parte del foco. Los contratos bajo sospecha suman varios millones de euros y abarcan desde consultorías hasta suministros de material. A eso se añade el caso de la Guardia Civil, cuyo máximo mando civil afronta una imputación por presuntas irregularidades en la adjudicación de contratos internos.
No son los únicos. Otras cuatro empresas públicas, cuyos nombres aparecen en las diligencias, están siendo escrutadas por la misma causa madre. La Fiscalía Anticorrupción maneja indicios sólidos de un patrón repetido: contrataciones amañadas para colocar a personal de confianza o para desviar fondos hacia terceros vinculados con altos cargos del PSOE y del Ejecutivo.
Un patrón que se repite: contratos a medida y ausencia de control
La trama recuerda a otros episodios de corrupción ligados a la gestión de fondos públicos en España, donde los mecanismos de fiscalización fallaron estrepitosamente. En este caso, los informes periciales apuntan a que los pliegos se diseñaban para que solo pudiera ganar el adjudicatario amigo, elevando artificialmente los precios y repartiéndose las comisiones entre varios intermediarios.
Las defensas de los imputados niegan cualquier irregularidad y sostienen que los contratos se ajustaron a la legalidad. Sin embargo, fuentes judiciales consultadas señalan que la contundencia de los correos electrónicos y los movimientos bancarios complica su estrategia. De momento, la instrucción continúa y se espera que en otoño se dicten los primeros autos de procesamiento.
El goteo de imputaciones no ha hecho más que empezar, y con él se abre un nuevo capítulo en la ya agitada agenda política nacional.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: Varias causas judiciales por corrupción salpican a altos cargos del PSOE y al menos seis empresas públicas, con imputaciones esta semana.
- Por qué te importa: Se investigan contratos irregulares sufragados con dinero público y enchufes de personas sin cualificación.
- A quién afecta: A la credibilidad de las instituciones y a la gestión de los fondos públicos, con implicaciones para la ciudadanía que sostiene esas empresas.
- Hacia dónde vamos: Las declaraciones judiciales se sucederán en las próximas semanas y podrían derivar en nuevas imputaciones y responsabilidades políticas.



