Hay una cerveza que suena a experimento imposible: una lata que incorpora aceite de oliva virgen extra. ClemenBeer es el nombre de esta rareza extremeña y nosotros ya la hemos probado para contarte si merece o no la pena.
La idea de mezclar cerveza y aceite de oliva puede sonar a ocurrencia de feria, pero el proyecto de Aceites Clemen, una empresa familiar de Puebla de Sancho Pérez (Badajoz) es mucho más serio. Tras varias pruebas fallidas —incluida una en la que se usó aceituna directamente—, la receta final, la 3.0, se ha desarrollado junto a Castreña Brewing, una cervecera artesana de León. El resultado es una lata de 44 cl que incorpora AOVE de aceituna manzanilla y que ya está a la venta en la web de la compañía, según nos explica José Fernández, responsable de la firma.
El reto técnico no era menor: incorporar aceite a una cerveza es como intentar mezclar agua y aceite, valga la redundancia. El AOVE puede cortar la espuma y alterar la fermentación, por lo que fue necesario un trabajo muy fino de formulación. Finalmente, la receta 3.0 logra integrar el aceite de oliva de aceituna manzanilla —un varietal que en almazara da aceites afrutados con un punto verde— sin que la grasa arruine el cuerpo de la cerveza. El resultado es una lata de 44 cl que mantiene una carbonatación y una textura sorprendentemente ligeras, sin rastro de grasa en la lengua.
Una cerveza que no se parece a nada
La primera impresión visual no da pistas. Sirves la ClemenBeer en copa —recomiendan hacerlo con cierta altura para que levante algo de espuma— y lo que ves es una rubia ligeramente turbia, de aspecto bastante clásico. Nada anticipa que dentro hay aceite. El aroma también engaña: es suave, casi tímido, con un perfil más cercano a una lager ligera que a una cerveza de autor. Incluso al agitarla, no se percibe ninguna nota oleosa; el aceite está perfectamente emulsionado.
Sin embargo, en boca todo cambia. La entrada es suave, acaricia el paladar, pero a los pocos segundos llega un amargor intenso y seco que no se parece al del lúpulo tradicional. Tiene un punto vegetal, herbáceo, que recuerda a la hoja de olivo y a ese retrogusto del aceite de oliva virgen extra de calidad. No es graso ni oleoso, sino un matiz que atraviesa la cerveza y la hace diferente. La sensación es parecida a morder una hoja de olivo fresca, con ese punto de amargor limpio y seco que deja la boca preparada para el siguiente sorbo.
El factor sorpresa y para quién está pensada
El primer trago puede descolocar. Si no estás acostumbrado a los sabores amargos, puede resultar hasta áspero. Pero al segundo o tercer sorbo el paladar se adapta y el conjunto gana armonía. La cerveza parece ensancharse, se vuelve más redonda y el amargor se integra mejor. Ahí es cuando la propuesta empieza a tener sentido.
ClemenBeer no es una cerveza para todos los públicos, ni lo pretende. No compite con las lagers de terraza ni con las IPAs cargadas de aroma cítrico. Es una rareza pensada para quienes disfrutan los sabores secos, vegetales y con personalidad. En la redacción la hemos probado y, sinceramente, no nos ha dejado indiferentes. Unos la han amado; otros, no tanto. Pero eso es precisamente lo que la hace interesante. Esa es la clave de ClemenBeer: divide opiniones y genera conversación, algo poco habitual en una simple lata de cerveza.

¿Merece la pena pagar 4,20 euros por una lata?
A 4,20 euros la lata de 44 cl, ClemenBeer no es precisamente barata. Pero hay que entenderla como lo que es: una edición limitada, casi un capricho para curiosos del sabor. Aceites Clemen no busca hacerse rica con este producto; lo plantea como una tarjeta de presentación diferente, una manera de llevar el aceite de oliva a un territorio insospechado y de diferenciarse en un mercado donde el AOVE se asocia casi siempre a la cocina y no al ocio.
Si te gusta probar cosas nuevas y la idea de un amargor vegetal te llama la atención, esta lata merece un hueco en tu nevera. Eso sí, no esperes una cerveza fácil ni una experiencia de beber sin pensar. ClemenBeer te obliga a prestar atención, y eso, en un mundo de sabores planos, es ya un triunfo. En definitiva, es una invitación a salir de la zona de confort: no es la cerveza que te pides para ver el fútbol, sino la que sacas cuando quieres probar algo diferente y sorprender a tus invitados.
Así que si te cruzas con ella en la web de Aceites Clemen, no esperes una experiencia fácil, pero sí una experiencia que no olvidarás. Porque una cerveza con aceite de oliva es, sobre todo, una forma de llevar la gastronomía líquida a un extremo inesperado.
No sabe a cerveza con aceite en el sentido literal, sino a una rubia suave atravesada por un amargor muy particular que conquistará a quien busque una rareza con personalidad.
🍽️ La ficha foodie
- 🏠 Local / Establecimiento: Aceites Clemen (venta online)
- 📍 Ubicación: Web oficial de Aceites Clemen
- 🍴 Tipo de comida / Especialidad: Cerveza artesanal con aceite de oliva virgen extra
- 💰 Precio medio: 4,20 euros por lata de 44 cl



