Médicos exigen a los sindicatos retirar apoyo al Estatuto Marco de Sanidad por la sobrecarga laboral

Más de 1.600 facultativos firman una carta contra UGT, CCOO, CSIF y SATSE por respaldar la reforma. Denuncian que el anteproyecto mantiene guardias de 24 horas y jornadas de hasta 70 horas semanales, comprometiendo la calidad asistencial y la seguridad de los pacientes.

Más de 1.600 médicos han firmado una carta abierta para exigir a los sindicatos UGT, CCOO, CSIF y SATSE que retiren su apoyo al Estatuto Marco de Sanidad. Los facultativos denuncian que el anteproyecto actual mantiene un modelo de sobrecarga laboral que afecta tanto a los profesionales como a la calidad de la atención.

La misiva, impulsada por la Asociación Médicos Unidos por sus Derechos (MUD), llega en pleno conflicto sanitario. Después de meses de movilizaciones, la ruptura de la negociación entre el Ministerio de Sanidad y los representantes médicos ha intensificado el malestar.

¿Qué dice la carta de los médicos?

El texto denuncia que la reforma del Estatuto Marco perpetúa las guardias obligatorias de 24 horas, jornadas que pueden superar las 70 horas semanales y la falta de un reconocimiento específico de la profesión médica. Según los firmantes, estas condiciones comprometen la seguridad de los pacientes y la salud de los propios facultativos.

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“Cada guardia de 24 horas, cada plantilla insuficiente y cada profesional obligado a trabajar exhausto repercute directamente en la atención que reciben los pacientes”, señala la carta. La asociación subraya que los médicos llevan años soportando jornadas extenuantes sin el mismo trato que el resto de trabajadores en materia de descanso y prevención de riesgos.

Las principales críticas al Estatuto Marco

Los firmantes consideran especialmente preocupante que organizaciones cuya misión es proteger los derechos laborales hayan respaldado un texto que, a su juicio, mantiene desigualdades históricas. La carta afirma que las decisiones sobre las condiciones de los médicos siguen tomándose desde otras profesiones sanitarias sin tener en cuenta la singularidad de su labor.

“No les pedimos privilegios. Les pedimos que apliquen para nosotros las mismas líneas rojas de prevención de riesgos, descanso y salud laboral que exigen para los demás”, recoge el documento. Además, la misiva alerta de que la actual estructura obliga a los médicos a sacrificar su propia salud para sostener el sistema.

Es imposible cuidar de la salud de la población cuando la estructura nos obliga a sacrificar la nuestra.

¿Por qué se ha intensificado el conflicto ahora?

El detonante fue la decisión del Consejo de Ministros de aprobar en primera vuelta el anteproyecto, pocos días después de que la ministra de Sanidad, Mónica García, asegurase que no lo llevaría. Ese giro, interpretado como una ruptura de la negociación, empujó incluso a organizaciones moderadas como la Organización Médica Colegial (OMC) a endurecer su postura.

La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) calificó el texto de “auténtica irresponsabilidad”, mientras que CSIF, uno de los sindicatos firmantes del acuerdo, dio la espalda al ministerio acusándolo de traicionar los pactos. Ante este escenario, la carta de MUD añade un nuevo frente de presión dirigido directamente a los sindicatos que mantienen su respaldo.

Los facultativos advierten de que la sobrecarga laboral no es solo un problema gremial, sino una cuestión de salud pública. Defienden que unas condiciones dignas para los médicos son esenciales para garantizar una sanidad pública segura y de calidad. La mayoría de los afectados desconoce los detalles del proceso legislativo que aún está en tramitación.

📌 El foco social: las claves

  • 🔎 Qué es lo importante: Más de 1.600 médicos piden a los sindicatos que retiren su apoyo al Estatuto Marco.
  • 👥 Quiénes son los afectados: Los médicos del sistema público y, por extensión, los pacientes que dependen de una atención de calidad.
  • ➡️ Qué consecuencias puede traer: Un recrudecimiento del conflicto laboral y la posible paralización de la reforma si los sindicatos reconsideran su postura.