Sony ha vuelto a pasar la escoba por la PlayStation Store. Coincidiendo con el final de la Semana Santa, la compañía ha retirado de su tienda digital otro centenar largo de juegos de baja calidad, entre los que se encuentra Jesus Simulator, un título que se había viralizado en redes precisamente por su peculiar premisa religiosa y por su aspecto más propio de una broma que de un producto profesional.
La medida se suma a varias oleadas recientes contra el llamado shovelware, los clones de otros juegos y las producciones con arte generado por inteligencia artificial, y confirma que la limpieza del catálogo digital de PS4 y PS5 ya es una estrategia sostenida en el tiempo.
Si vamos a los datos, vemos que en las últimas semanas PlayStation ha eliminado de PS Store alrededor de 700 juegos asociados a dos editoras independientes especializadas en shovelware y lanzamientos ultrarrepetitivos, muchos de ellos con artes creados por IA, descripciones mínimas y una clara orientación a explotar los sistemas de trofeos fáciles o a ocupar espacio en los buscadores de la tienda con nombres y carátulas llamativas.
En esa barrida desaparecieron títulos clonados, variaciones casi idénticas de un mismo concepto y propuestas que rozaban más la saturación publicitaria que el entretenimiento interactivo.

La medida no es aislada puesto que, solo unos meses antes, PlayStation ya había retirado casi 1.200 juegos de otra editora centrada en productos de muy baja calidad, repetitivos y con una cadencia de lanzamientos difícil de asumir para equipos reducidos. Son decenas o cientos de juegos prácticamente idénticos entre sí, con precios muy bajos o descuentos constantes y una presencia desproporcionada en las secciones de novedades y más vendidos gracias a su volumen.
En menos de un año, Sony ha borrado varios miles de productos de su escaparate digital, un recorte sin precedentes recientes.
PlayStation contra el shovelware y la IA
En los avisos remitidos a las editoras afectadas por las últimas oleadas de retirada masiva, Sony no ha detallado públicamente caso por caso los motivos de cada eliminación. Sin embargo, el criterio siempre se aplica a shovelware (software "pala", en referencia a su producción en masa y sin apenas cuidado), clones de otros títulos reconocibles y juegos con arte generado por IA que no cumplirían los estándares de calidad visual y originalidad que la compañía dice buscar para la PlayStation Store.
La compañía no ha anunciado un cambio oficial en sus políticas de publicación, pero los hechos dibujan menos tolerancia hacia los productos que utilizan plantillas repetidas, artes generados automáticamente y fórmulas diseñadas para saturar el catálogo con mínimos recursos. La idea no es nueva en la industria, ya que tiendas como Steam ya han protagonizado debates similares sobre cómo frenar el alud de lanzamientos diarios que hace prácticamente imposible descubrir juegos independientes con verdadero trabajo detrás.
En el caso de Jesus Simulator (no confundir con I Am Jesus Christ, que se ha puesto de moda también este abril), el juego ofrecía una recreación extremadamente simplificada y poco trabajada de pasajes bíblicos, con un tratamiento visual tosco y animaciones básicas, más cercano a un meme interactivo que a una producción estándar.
Desde el lado de los desarrolladores afectados, las quejas que se han podido recoger se centran en la falta de transparencia. Algunas editoras han explicado que recibieron un aviso genérico de que sus juegos ya no cumplían los estándares de calidad o las directrices de contenido de la plataforma, sin un listado detallado ni la posibilidad de corregir elementos concretos para mantener al menos parte de su catálogo.
Para los usuarios, la eliminación de cientos de títulos muy parecidos entre sí claramente mejora la experiencia de navegar por la tienda, además de ayudar a reducir el ruido y favorecer que juegos independientes con propuestas genuinas no se pierdan en un océano de clones. Sin embargo, siempre hay un sector que opina que la responsabilidad de filtrar estos títulos debería recaer en la información disponible, las reseñas y la propia comunidad, no en un filtro corporativo que actúa a posteriori.




