La vuelta de las vacaciones de Semana Santa en 'La Revuelta' no ha sido precisamente tranquila. David Broncano recibió en su plató a los tres pilares de la nueva etapa de 'MasterChef': Pepe Rodríguez, Jordi Cruz y el fichaje que ha dado que hablar, la influencer Marta Sanahuja. Lo que se planteaba como una conversación de promoción para el talent culinario acabó derivando en un interrogatorio económico que puso a los chefs contra las cuerdas. La diferencia de salarios entre los veteranos y la recién llegada se convirtió en el momento incómodo de la noche, provocando silencios alargados y una intervención que nadie esperaba.
Según se pudo ver en el programa de 'La Revuelta', la entrevista fue de las más cortas y accidentadas que se recuerdan. El motivo no fue solo el horario, sino el ambiente caldeado cuando Broncano decidió entrar de lleno en el "salseo" patrimonial de los invitados.
"¿Entras a la tele y cobras lo que un dinosaurio?": Preguntó Broncano a los jueces de 'MasterChef' en 'La Revuelta'

Marta Sanahuja, a quien el presentador rebautizó con el guiño de “Samarta” en referencia a la salida de Samantha Vallejo-Nágera, intentó lidiar con las preguntas clásicas sobre dinero con humildad. "Yo acabo de llegar a la tele, vosotros sois dinosaurios de la tele", soltó la jueza para marcar distancias con el patrimonio de sus compañeros, que llevan en pantalla desde el año 2013. Sin embargo, Broncano lanzó la que él mismo llamó "una pregunta delicada".
El presentador quiso saber si Sanahuja había entrado con el sueldo actual de las estrellas del programa o con el que ellos tenían en sus inicios. La reacción de Pepe Rodríguez fue fulminante para frenar cualquier filtración. "Eso no lo creo, no toques ese tema", refutó el manchego con gesto serio. Por su parte, Jordi Cruz tampoco se quedó atrás en el blindaje: "¡Que no me entere yo!".
A pesar de que Broncano intentó razonar que el esfuerzo físico y las horas de rodaje son las mismas para todos los jueces de 'MasterChef', Pepe Rodríguez fue tajante al defender la jerarquía del formato. "¿¡Entras a la tele y cobras lo que cobra un dinosaurio!? No creo", sentenció, dejando claro que en la televisión pública la veteranía sigue siendo un grado determinante en la nómina.
Macarena Rey corta el grifo de la información confidencial
La situación se volvió tan tensa que los propios invitados señalaron a una persona entre el público: Macarena Rey, la CEO de Shine Iberia y máxima responsable de 'MasterChef'. Ante la presión de Broncano por conocer los detalles del contrato de la nueva jueza, la directiva tuvo que tomar la palabra con un tono que no admitía réplica. "Esto no se hace", le recriminó al presentador nada más recibir el micrófono.
La jefa de la productora se negó en redondo a dar cifras en un programa de entretenimiento, apelando a la discreción empresarial. "No hay que decirlo aquí, es secreto, es confidencial", defendió Rey. No obstante, recordó que al ser una producción para RTVE, los datos acabarán viendo la luz de forma oficial por ley: "Se sabrá cuando salgan las cuentas, que son públicas".
Marta Sanahuja, por su parte, reconoció que no tiene la misma carga sobre sus hombros que sus colegas tras 38 ediciones a sus espaldas. "Es un programa que ya va rodado", admitió la influencer, restando importancia a la brecha salarial y enfocándose en su proceso de aprendizaje en un motor que ya funciona a pleno rendimiento.
El mal trago de Jordi Cruz y las bromas escatológicas

Jordi Cruz vivió un auténtico calvario durante la grabación debido a una intoxicación alimentaria que le tenía el rostro desencajado. "Es muy probable que sea el primer invitado que me cague en directo", confesó el catalán entre bromas que escondían un malestar real.
Broncano, lejos de cambiar de tercio, decidió exprimir el tema intestinal durante gran parte de la entrevista, preguntando por situaciones similares vividas por los cocineros. Aunque al principio hubo risas, Jordi Cruz acabó pidiendo un respiro para recuperar la compostura profesional. "Tampoco quisiera yo que el tema intestinal sea el centro", lamentó el chef, quien estuvo mucho menos participativo que de costumbre debido a su estado físico.



