Consolas caras: ¿estamos ante el fin de las plataformas de sobremesa en favor del juego en el móvil?

Los aumentos en el precio de las videoconsolas son constantes, y en lugar de ser un hecho puntual, ha pasado a convertirse en una tendencia que puede acabar para siempre con la era de las consolas, dejando paso al entretenimiento a través de juegos en el smartphone.

A lo largo de los últimos años, la industria de los videojuegos ha tomado un camino que puede ser peligroso para ella, con unas consolas cada vez más caras que están provocando un cambio en un sector que observa con cierta preocupación las consecuencias que todo ello puede tener para su futuro.

El encarecimiento de las videoconsolas lleva a pensar que nos encontramos cada vez más cerca del fin de las plataformas de sobremesa, lo que al mismo tiempo irá allanando el terreno para quienes juegan desde sus dispositivos móviles, en una tendencia cada vez más habitual y que seguirá ganando protagonismo en el futuro.

LAS VIDEOCONSOLAS SUBEN DE PRECIO

Las consolas son cada vez más caras y eso alimenta la idea de que el juego en sobremesa pierde terreno frente al móvil
Fuente: Unsplash

El pasado 27 de marzo, PlayStation sacudió el mercado de las videoconsolas tras anunciar una nueva y agresiva subida de precio de su sistema. Hoy en día, la consola tiene un coste de 200 euros más de lo que costaba en el momento de su lanzamiento, allá por el año 2020. De esta manera, su modelo más potente ya se sitúa cerca de los 900 euros.

Publicidad

Esta tendencia no es nueva ni exclusiva de Sony, ya que nos hemos encontrado con que otras empresas, como Xbox, también han aumentado el precio de hardware y servicios digitales. Por ejemplo, su conocido Xbox Game Pass ha sufrido un notable aumento de precio, pasando a costar 26,99 euros en su versión más completa.

Nintendo, por su parte, se mantiene cautelosa tras el reciente lanzamiento de su nueva Nintendo Switch 2 en el mercado. Aunque no han subido los precios, la compañía japonesa ya ha admitido que tendrá en cuenta el contexto actual para tomar decisiones en el futuro.

Lo que está claro es que el encarecimiento de las consolas nos lleva a vivir una situación de rareza tecnológica, con un hardware con años en el mercado que, en lugar de abaratarse, se encarece.

¿POR QUÉ SE ENCARECEN LAS VIDEOCONSOLAS?

El encarecimiento de las consolas abre una pregunta incómoda: ¿estamos ante el fin de las plataformas de sobremesa?
Fuente: Unsplash

Tras las jugarretas de Sony y Microsoft a los consumidores, nos encontramos con varios factores que se encuentran detrás del encarecimiento de las videoconsolas. La industria justifica los incrementos aludiendo a la crisis de memoria RAM, un componente que escasea en las fábricas.

Gran parte de la materia prima se desvía para alimentar centros de datos de inteligencia artificial. Además, a ello se suman políticas arancelarias internacionales muy estrictas que encarecen notablemente la exportación desde los centros de fabricación asiáticos.

Todo ello lleva a que muchas tecnológicas se vean obligadas a repercutir estos costes logísticos directamente en el precio final que paga el consumidor. Por otro lado, otro factor importante es el estallido de la burbuja de los videojuegos.

Tras varios años consiguiendo ingresos récords, especialmente durante los años de pandemia, el gasto de los usuarios no ha dejado de caer, provocando incluso numerosos despidos en empresas como Epic Games, responsable del éxito mundial Fortnite.

Publicidad

Todos estos factores han hecho que infinidad de proyectos y estudios hayan ido prescindiendo de personal e incluso cerrando sus puertas. Este encarecimiento, que también afecta al software, está provocando un gran descontento social, y amenaza con suponer el fin de las videoconsolas.

EL MÓVIL SE PUEDE BENEFICIAR DEL FIN DE LAS VIDEOCONSOLAS

Consolas más caras, menos acceso y más juego móvil_ así cambia el mercado del videojuego
Fuente: Unsplash

En un momento en el que Fortnite enciende la alarma sobre la crisis de los videojuegos, nos encontramos con expertos que advierten del peligro que tiene el encarecimiento de las videoconsolas, y que puede derivar en el fin de una era.

Si los jóvenes no pueden permitirse adquirir el hardware actual, se verán expulsados de un ecosistema que necesita de una inversión inicial demasiado alta para sus ahorros. Esta barrera económica está empujando a las nuevas generaciones hacia videojuegos gratuitos con modelos de monetización agresivos para los que solo se necesita de un teléfono móvil.

Los smartphones pueden ser los grandes beneficiados de esta nueva era, en la que las personas jueguen sin necesidad de comprar una videoconsola de sobremesa. El sector está en un gran peligro y los fabricantes deberán hacer lo posible por conseguir que su público prefiera no irse a los dispositivos móviles.

La realidad es que el juego en la nube y las apps móviles tienen a su favor que ofrecen una versatilidad que las máquinas estáticas de sobremesa a día de hoy no pueden igualar.