Jan Oblak también pretende marcharse del Atlético. Y es que el Atlético de Madrid se enfrenta a una sacudida profunda en los cimientos de su plantilla de cara al próximo verano. Tras confirmarse que Antoine Griezmann pondrá rumbo a Estados Unidos para unirse al San Diego FC, el siguiente nombre en la lista de bajas ilustres es el de Jan Oblak.
El guardameta esloveno, que ha sido el muro de contención del equipo durante los últimos doce años, ha recibido una propuesta económica mareante desde Arabia Saudí y ya ha comunicado su intención de cerrar su etapa en el Metropolitano para emprender esta nueva aventura profesional.
A pesar de que Oblak renovó su compromiso con la entidad rojiblanca hasta junio de 2028, la magnitud de la oferta árabe ha cambiado sus planes de futuro. A sus 33 años, el portero considera que ha llegado el momento de buscar un destino menos exigente en lo deportivo pero mucho más lucrativo en lo financiero.
La situación, sin embargo, no es sencilla desde el punto de vista administrativo. El contrato del esloveno cuenta con una cláusula de rescisión de 120 millones de euros, una cifra que ningún club está dispuesto a abonar por un jugador de su edad, lo que obliga a las partes a sentarse a negociar un acuerdo de salida amistoso.
Jan Oblak y el Atlético, una negociación basada en la gratitud y los años de servicio
El representante de Jan Oblak ya mantiene conversaciones con la cúpula directiva del Atlético de Madrid. El argumento principal sobre la mesa es el historial del jugador: más de una década de fidelidad absoluta, títulos y un rendimiento que le ha situado durante mucho tiempo como el mejor del mundo en su puesto.

El entorno del portero solicita que el club facilite su marcha en junio, una vez finalizada la temporada actual, permitiéndole salir por una cantidad razonable que no bloquee la operación con el equipo saudí.
La intención del guardameta es salir de la capital de España por la puerta grande, de la misma forma que planea hacerlo Griezmann. Ambos jugadores quieren exprimir sus últimas opciones de éxito con la camiseta rojiblanca, especialmente en la Liga de Campeones y en la final de la Copa del Rey, antes de despedirse de la afición. No obstante, la directiva colchonera se encuentra en una posición delicada. Perder en el mismo mercado de fichajes a su máximo goleador histórico y a su portero de referencia supone un reto de reconstrucción que el club no esperaba afrontar de manera tan repentina.
Oblak, el fin de una era en la portería del Metropolitano
La posible marcha de Oblak marca el final de una de las etapas más estables en la historia del Atlético de Madrid. Desde su llegada en 2014, el esloveno ha sido la pieza sobre la que se ha construido el sistema defensivo de Diego Pablo Simeone.
Su salida obligará al club a realizar una inversión importante en el mercado para encontrar un sustituto de garantías, algo que no será fácil dado el peso que el esloveno tiene dentro del vestuario.
El mercado saudí sigue demostrando su capacidad para atraer a las grandes figuras del fútbol europeo a base de talonario, y el caso de Oblak es un ejemplo más de esta tendencia imparable. Si las negociaciones llegan a buen puerto, el Atlético perderá a su capitán y a uno de sus últimos grandes símbolos. El club deberá decidir ahora si se mantiene firme en las exigencias económicas o si, por el contrario, cede ante los deseos del jugador como reconocimiento a su trayectoria impecable defendiendo la portería del equipo.
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