La familia Colomero vivía aterrorizada en el entresuelo del número 7 de la Plaza del Esparto. Cada día, sin previo aviso, golpes violentos sacudían las paredes, muebles se movían solos y ruidos escalofriantes recorrían toda la vivienda. Los vecinos del Barrio del Carmen escuchaban aquellos sonidos desde la calle. Nadie sabía qué los causaba, pero todos sentían miedo.
El fenómeno arrancó a finales de junio de 1915 y escaló hasta convertirse en el primer caso de poltergeist documentado oficialmente en España. La prensa bautizó el lugar como "la casa de tócame roque" y multitudes se agolpaban cada día para escuchar al "Duende del Esparto". Esta semana, investigadores recuperan archivos de Valencia que demuestran cómo autoridades civiles, judiciales y policiales investigaron durante semanas sin hallar explicación lógica.
Qué pasó en la Plaza del Esparto
En primavera de 1915, la familia Colomero se instaló en el entresuelo tras una subasta testamentaria. Al principio, los ruidos eran nocturnos y esporádicos. Pronto se hicieron frecuentes, diurnos y cada vez más violentos. Golpes secos recorrían tabiques, objetos caían sin causa aparente y los gritos inexplicables aterrorizaban a inquilinos y vecinos.
El investigador Carlos Montero Rocher documenta que los fenómenos se extendieron a viviendas colindantes de las calles Quart, Alta y Travesía de San Miguel. La plaza del Esparto, situada entre el Carmen y el Mercado, se convirtió en epicentro del pánico colectivo. Lo que comenzó como una anomalía doméstica terminó siendo un problema de orden público que obligó a intervenir al gobernador civil.
Por qué estalló el caso en julio de 1915
El 8 de julio de 1915, las autoridades cortaron el acceso peatonal a la plaza. La razón: cientos de personas se concentraban diariamente para escuchar los golpes misteriosos que la prensa había bautizado como "el Duende del Esparto". El fenómeno había saltado de las crónicas locales a los diarios nacionales como El Heraldo de Madrid.
La escalada fue brutal:
- 40 agentes de policía desplegados para acordonar la zona y realizar inspecciones oculares exhaustivas
- Cinco guardias heridos (Manuel Mullino, Tolsa, Felipe Miño, Manuel Gamón) al ser apedreados por alborotadores durante cargas policiales
- Disturbios masivos con batallas campales entre curiosos y fuerzas del orden impotentes para controlar a la multitud
- Investigación oficial liderada por el gobernador civil Sr. Motilla, el juez municipal García Mustieles, el inspector provincial Rodríguez y el jefe de policía Oliveras
El revuelo convirtió a Valencia en foco nacional de un fenómeno que nadie lograba explicar. Las autoridades, lejos de desmentir los sucesos, admitieron públicamente haber presenciado los ruidos. Eso alimentó el pánico colectivo y las teorías sobre lo sobrenatural.
Cómo afectó a autoridades y vecinos
El Ayuntamiento mandó al arquitecto jefe municipal, el Sr. Aymami, para realizar registros estructurales completos. Una brigada de obreros practicó catas en calles adyacentes. Se introdujeron micrófonos en tabiques donde se producían los ruidos y se revisó todo el alcantarillado. Ninguna medida arrojó resultados concluyentes.
Los vecinos más devotos organizaron ceremonias religiosas con el objetivo de cumplir la voluntad del supuesto difunto que algunos atribuían a las manifestaciones. Las iglesias cercanas celebraban misas para ahuyentar fantasmas y tranquilizar a la población. El gobernador civil, el capitán Alicart y decenas de funcionarios inspeccionaron el inmueble minuciosamente. La conclusión oficial fue desconcertante: los ruidos existían, pero no había explicación natural.
El fenómeno golpeó el bolsillo de comerciantes del barrio, alteró la rutina de cientos de familias y obligó a mantener un cordón policial permanente. La familia Colomero vivió meses de acoso mediático, convirtiéndose en atracción turística involuntaria.
Por qué este caso marca un antes y después
Más allá del sensacionalismo, el caso del Duende del Esparto revolucionó el tratamiento oficial de fenómenos inexplicables en España. Por primera vez, autoridades civiles y judiciales documentaron un poltergeist con rigor administrativo, dejando constancia escrita en archivos públicos. No se trató de rumores: hubo partes policiales, informes de arquitectura municipal, interrogatorios oficiales y seguimiento de prensa durante meses.
| Aspecto | Antes del caso | Después del caso |
|---|---|---|
| Tratamiento oficial | Ignorado o ridiculizado | Investigado con recursos públicos |
| Documentación | Inexistente | Archivos civiles y judiciales completos |
| Impacto mediático | Local y efímero | Nacional y prolongado durante meses |
| Respuesta institucional | Ninguna | Gobernador, jueces, policía y arquitectos |
El mecanismo detrás es revelador: cuando las autoridades admiten públicamente no tener explicación, legitiman el miedo colectivo. Eso generó un precedente que marcó cómo España enfrentaría casos similares en décadas posteriores. Inquilinos posteriores siguieron reportando fenómenos años después, aunque con menor intensidad mediática.
Qué quedó sin resolver
Los archivos oficiales nunca cerraron el caso con una conclusión definitiva. El Duende del Esparto se convirtió en leyenda urbana valenciana, en atracción turística del Barrio del Carmen y en referencia obligada para investigadores de fenómenos paranormales. La vivienda del número 7 -actual número 5 de la plaza- siguió habitada, aunque con fama de maldita.
| Actor | Acción pendiente | Resultado |
|---|---|---|
| Autoridades | Explicación oficial definitiva | Nunca emitida |
| Familia Colomero | Testimonios posteriores | Perdidos o no documentados |
| Investigadores actuales | Recuperación de archivos completos | En proceso por Montero y otros |
Mientras tanto, el caso permanece en hemerotecas y archivos municipales como testimonio del primer poltergeist español con reconocimiento oficial. La plaza del Esparto sigue siendo parada obligatoria en rutas de misterio valenciano, recordatorio de que hace más de un siglo, algo inexplicable aterrorizó a toda una ciudad con la complicidad involuntaria de sus propias instituciones.
Preguntas clave para entenderlo todo
P: ¿Se descubrió alguna vez qué causaba los ruidos del Duende del Esparto?
R: No. Autoridades investigaron durante meses con micrófonos, registros estructurales y vigilancia policial sin encontrar explicación lógica.
P: ¿Por qué se considera el primer poltergeist documentado de España?
R: Porque fue investigado oficialmente por gobernador civil, jueces, policía y arquitectos municipales con documentación en archivos públicos.
P: ¿Cuánto tiempo duraron los fenómenos paranormales?
R: Comenzaron en junio de 1915 y la investigación oficial se prolongó durante julio. Inquilinos posteriores reportaron ruidos años después.
P: ¿Qué pasó con la familia Colomero?
R: No hay registros públicos de su destino posterior. Los archivos se centran en la investigación oficial, no en el seguimiento de los inquilinos.









