La minería espacial está cada vez más cerca de pasar de la ciencia ficción al mundo real. Son cada vez más los científicos e ingenieros que trabajan en este sentido, buscando así extraer recursos minerales del espacio, y un proyecto español tratará de conseguirlo a través del uso de los asteroides como minas.
Concretamente, su intención es la de convertir asteroides en minas espaciales, de manera que se puedan usar estos cuerpos rocosos que orbitan entre Marte y Júpiter, y que podrían tener metales y otros compuestos que pueden ser la clave para desarrollar la tecnología del futuro.
LAS MINAS ESPACIALES NO SON SOLO CIENCIA FICCIÓN

La minería espacial ya no es algo exclusivo de las series y películas de ciencia ficción. Después de que un asteroide con forma de cacahuete pasase muy cerca de la Tierra, ahora sabemos que cada vez más ingenieros y científicos trabajan en extraer recursos minerales del espacio, creando unas minas que pueden ser muy provechosas.
Entre los principales candidatos para convertirse en minas espaciales se encuentran los asteroides, unos cuerpos rocosos que orbitan en el cosmos y en cuyo interior puede haber metales y otros compuestos claves para la tecnología del futuro.
Un estudio internacional liderado desde España ha encontrado la clave con uno de sus proyectos. Los investigadores del Instituto de Ciencias del Espacio (ICE-CSIC) han analizado una colección excepcional de meteoritos cuyos fragmentos cayeron sobre nuestro planeta y han conseguido dar pasos hacia adelante para que la minería espacial sea una realidad.
LOS ASTEROIDES PUEDEN SER MINAS INTERESANTES

Los autores del estudio publicado en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society consideran que los asteroides representan una fuente potencial de metales y elementos raros sin tener que perforar la Tierra, y esto supone una gran ventaja. No obstante, no todos los asteroides son iguales.
Los asteroides primitivos son ricos en materiales volátiles y metales no procesados, mientras que muchos de ellos, sobre todo los de tipo condrita carbonácea, tienen interesantes composiciones a nivel científico y económico.
El grupo de investigadores españoles ha utilizado meteoritos procedentes de la colección antártica de la NASA, así como otros fragmentos de caídas históricas. En total han analizado 27 meteoritos representativos de seis grandes grupos de condritas carbonáceas (CI, CM, CO, CR, CV y CK).
Las muestras fueron estudiadas a través de espectrometría de masas para medir con precisión la concentración de 46 elementos químicos, incluidos metales de transición como níquel, cobalto o hierro. También se analizaron tierras raras como disprosio, lantano o neodimio.
Tras distintas pruebas y comparaciones, se pudo encontrar que los asteroides más interesantes para la minería son los que conservan sus metales de forma nativa, sin transformarse ni oxidarse.
ELEMENTOS DE VALOR EN LOS ASTEROIDES

Ahora que conocemos que un asteroide podría caer en la Tierra dentro de unos años y es un peligro, también sabemos que este estudio ha demostrado que las condritas carbonáceas poseen elementos muy valiosos para la minería espacial.
Concretamente, se han encontrado altas cantidades de elementos como manganeso, titanio, níquel, cobalto, zinc o cobre, siendo incluso superiores a los que tiene la corteza terrestre, aunque inferiores a los de los depósitos más ricos en la Tierra.
En lo que respecta a las tierras raras, que son claves para la fabricación de imanes, turbinas, motores o pantallas electrónicas, fueron los meteoritos de los grupos CO, CK y CV los que mostraron mayores concentraciones. En algunos casos incluso duplican las cantidades con respecto a otros tipos de meteoritos.
Fruto del estudio, los científicos consideran que los asteroides de clase K son especialmente prometedores, siendo estos los asociados a los meteoritos CO y CV. Estos cuerpos presentan bandas de absorción similares a las de minerales como la espinela y la olivina, presentes en los meteoritos más ricos.
¿SON POSIBLES LAS MINAS ESPACIALES?

Aunque extraer recursos del espacio sigue siendo algo muy costoso, se están dando pasos hacia adelante a través de misiones como Hayabusa 2 (JAXA) y OSIRIS-REx (NASA), las cuales han demostrado que se puede recoger y traer a la Tierra fragmentos de asteroides primitivos.
Estas misiones no solo prueban su viabilidad técnica, sino que permiten comparar de forma directa los materiales con los meteoritos que han sido estudiados en los laboratorios. Uno de los grandes desafíos para que la minería espacial sea una realidad es que se puedan desarrollar sistemas de extracción eficaces en condiciones de microgravedad, donde los métodos tradicionales no funcionan.
En cualquier caso, poder convertir los asteroides en minas sería un enorme paso para el planeta, ya que permitiría reducir los daños de la minería en la Tierra, sino también abastecer misiones a la Luna y Marte, usando recursos obtenidos directamente en el espacio.







