El sorteo de Lotería de Navidad tiene más de 200 años de antigüedad en España, convirtiéndose en una de las tradiciones más representativas del periodo navideño en nuestro país. Cada 22 de diciembre, millones de españoles detienen sus rutinas diarias y enfocan su atención en el tradicional sorteo extraordinario.
Con los focos de nuevo puestos en los niños de San Ildenfonso en el Teatro Real de Madrid, la edición de 2025 puede presumir de haber cosechado 198 series y 3.960 millones de euros en décimos puestos a la venta. De ellos, 2.772 millones se destinan a premios, 70 millones más que en la edición anterior, lo que supone la cifra más alta de la historia del sorteo en términos absolutos.
Eso sí: por más que sea una tradición centenaria, son muchas las dudas que surgen todavía entre los españoles en torno a los décimos premiados de Lotería de Navidad, así que es el momento ideal para repasar lo esencial y dejar también alguna curiosidad que otra en torno a este acontecimiento social que se celebra anualmente.
Si me toca, ¿cuánto se queda Hacienda en impuestos?
La primera duda que asalta a los participantes siempre es cuánto dinero de la cantidad que se anuncia realmente llega al bolsillo del ganador. La normativa fiscal española establece que los premios de juego están exentos de impuestos hasta 40.000 euros por persona. A partir de esa cifra, sobre el importe que exceda se aplica una retención del 20 % que Hacienda sustrae automáticamente en el momento del cobro.
Esto significa que si te toca el Gordo, dotado con 400.000 euros por décimo, los primeros 40.000 euros no tributan, pero sobre los 360.000 euros restantes Hacienda retiene el 20 %, lo que se traduce en 72.000 euros para el fisco. El ganador, por tanto, percibe 328.000 euros netos. Lo mismo ocurre con el segundo premio de 125.000 euros (17.000 euros a Hacienda y 108.000 euros netos) o el tercer premio de 50.000 euros (2.000 euros de impuestos y 48.000 en mano).

Los premios como cuartos, quintos o pedreas, que se sitúan por debajo de los 40.000 euros, no pagan impuestos, por lo que se cobran íntegros. Pero lo dicho: es importante saber que estas retenciones se aplican automáticamente en el momento de cobrar, de forma que el ganador recibe el importe neto sin necesidad de hacer cálculos adicionales.
¿Qué hago si se me rompe, estropea o me roban un décimo premiado?
Otra situación que genera muchas consultas es cómo actuar si, por desgracia, el décimo agraciado sufre algún daño o —peor aún— desaparece. La Lotería de Navidad se basa en décimos físicos como documento al portador, es decir, el premio lo cobra quien presenta el papelito original ante las autoridades competentes.
Además, si un décimo se estropea (por ejemplo por humedad, roturas o manchas), se debe acudir a un punto de venta oficial de Loterías con el décimo deteriorado y solicitar un formulario específico. Este caso será revisado por los servicios de Loterías y Apuestas del Estado, que determinarán si es válido para cobrar el premio.
En casos de pérdida o robo, la situación es más complicada. Al tratarse de un documento al portador, la persona que tenga físicamente el décimo es la que legalmente puede reclamar el premio. Por ello, es vital conservar siempre el recibo de compra y tomar precauciones, como guardar los décimos en un lugar seguro. Además, si sospechas que el décimo ha sido sustraído, se recomienda presentar una denuncia ante la Policía o la Guardia Civil cuanto antes y conservar cualquier prueba de compra para identificar su legitimidad en caso de aparición.
Una recomendación habitual de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) es fotocopiar los décimos antes del sorteo o enviar por correo electrónico o WhatsApp la imagen del mismo con datos de los participantes cuando se juega en peña o en grupo. Esto puede ser útil para acreditar acuerdos de reparto si resulta premiado, aunque no sustituye al décimo original como documento válido ante la administración.
¿Quién tiene prohibido comprar Lotería de Navidad?
Aunque parezca increíble en un sorteo con millones de participantes, no todo el mundo puede comprar un décimo. La regulación del juego en España, contenida en la Ley 13/2011 de Regulación del Juego, establece varios perfiles a los que está prohibido participar en juegos de azar de ámbito estatal, incluida la Lotería de Navidad.

El grupo más evidente y conocido es el de menores de 18 años, que por ley no pueden adquirir ni jugar decimos de este tipo de sorteos. Pero también quedan excluidas las personas que han sido objeto de una resolución judicial que les impida participar en actividades de juego, así como quienes están inscritos en el Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego, sea por decisión propia (luchar contra la ludopatía) o por mandato administrativo o judicial.
Además, el personal vinculado directamente a la gestión, supervisión o explotación del sorteo, como empleados de SELAE y sus familiares de hasta segundo grado, tienen prohibido participar para evitar conflictos de interés y asegurar la transparencia del sorteo.
¿Dónde toca más la Lotería de Navidad?
Una curiosidad histórica que acompaña cada edición es sobre los lugares que más veces han sido agraciados con el codiciado primer premio, el famoso Gordo de la Lotería. Por supuesto, la suerte no entiende de razones, pero las estadísticas ofrecen algunas respuestas interesantes.
A lo largo de la historia de este sorteo, Madrid es la comunidad autónoma y la ciudad que más veces ha recibido El Gordo, con decenas de ocasiones a su favor, en buena parte por ser una de las zonas donde más lotería se vende cada año. Otras comunidades con altas cifras históricamente son Cataluña, Andalucía o la Comunidad Valenciana, reflejo de su elevada población y volumen de compras.
Dentro de estas regiones, localidades como Barcelona, Sevilla, Bilbao, Valencia o Zaragoza figuran también en los primeros puestos del ranking nacional, y existen municipios como Manises, en Valencia, han tenido una racha significativa de suerte, con El Gordo presente en varias ediciones del sorteo.

El primer número premiado en el sorteo de la Lotería de Navidad fue el 03604, correspondiendo a 8.000 reales aquel 18 de diciembre de 1812, mismo año en el que se promulgó la Constitución de Cádiz (donde cayó el premio, por cierto). Aquel primer sorteo se denominó "Lotería Moderna" para diferenciarlo de la "Lotería Primitiva", con más décadas de antigüedad a nivel nacional.
Más allá de esto, la Lotería de Navidad está impregnada de tradiciones, supersticiones y datos pintorescos. A menudo se presta atención no solo a los números que más se repiten, sino a los que más se venden por razones simbólicas.







