Las enfermedades que tenía Winnie The Pooh

Winnie The Pooh es un ser ficticio. Se convirtió en uno de los personajes más adorados por los niños gracias a las novelas de Alan Alexander Milne. El autor se inspiró en una osezna del zoo de Londres, Winnie. El animal acabó teniendo una gran amistad con el hijo de Milne, Christopher Robin. La serie de cuentos que publicó obtuvieron tal éxito que la compañía Disney acabó comprando sus derechos de imagen.

Lo curioso de la historia de Winnie The Pooh no es la trama, sino los rasgos psicológicos de los personajes que habita el Bosque de los Cien Acres. Tras numerosos estudios sobre estos cuentos infantiles, se ha demostrado que tanto Winnie como sus amigos tenían una psicología compleja, algo aparentemente a los ojos de cualquier niño. Veamos algunas de las enfermedades que tenía Winnie The Pooh. 

Puerquito. Ansiedad

Piglet-Ansiedad 

Basado en uno de los peluches del hijo del creador, es uno de los mejores amigos de Winnie The Pooh. Puerquito o Piglet, su nombre en inglés, disfruta cuando la vida es tranquila. Si algo interrumpe su rutina, para él resultará alarmante. Como la vida real transcurre con sobresaltos, Piglet está constantemente preocupado. Cualquier ruido o movimiento fuera de lo común le provocarán tal miedo que le harán esconderse.

Estos síntomas han sido descritos por muchos psicólogos como un trastorno por ansiedad generalizada. Para alguien afectado por ansiedad, su actitud será siempre hipervigilante y la presencia de tensión continua procederá de todo tipo de situaciones, e incluso darse sin una causa aparente.