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El truco para hacer unos boquerones fritos jugosos y crujientes

Los boquerones fritos son todo un clásico, ya sea para pedirlos como ración cuando se picotea fuera, o para prepararlos en casa. Pero en este último caso no siempre tienen por qué quedar como nos gustaría. Freír boquerones puede parecer sencillo, y lo es, pero hay algunos trucos que pueden ayudar a que se conviertan en un auténtico triunfo siempre.

En este artículo te detallamos todos los pasos para que te queden incluso mejor que cuando los comes en un bar.

 

Freír los boquerones

Para freír los boquerones hace falta aceite en abundancia, y además que este esté lo más caliente posible, con el fuego al máximo, antes de echar pescados en él. Otro truco consiste en freírlos en rondas pequeñas, y no todos a la vez. Esto se debe a un hecho muy sencillo: si se ponen demasiadas unidades en el aceite, este se dispersa y no calienta igual, provocando que los boquerones al final no queden tan crujientes como deberían.

Lo bueno es que con el aceite a tope los boquerones no tardan mucho en hacerse. En apenas unos pocos minutos ya tendrán una apariencia dorada y apetecible. De esta forma, incluso haciéndolos en varias tandas ya podrás servirlos y comerlos antes de que los primeros que se retiren del fuego se hagan demasiado. A medida que se van sacando de la sartén, eso sí, hay que proceder a ponerlos en papel absorbente para que se quite el exceso de aceite que se pueda producir. Y listo, más sencillo es prácticamente imposible.