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Paella: el truco para congelarla si la has hecho caldosa y que no se note

Con la finalidad de ahorrar tiempos de cocción o para tener comida lista para llevar a la hora de salir de casa, hoy en día es habitual congelar los alimentos que nos sobran. Cuando se prepara paella para una buena cantidad de comensales, es probable que quede un poco o decidas guardarla para llevar en vianda al trabajo o comer en otro momento sin tener que hacerla desde cero. 

Este plato típico es tan rico, que teniendo porciones en el congelador, podrás disfrutarlo cuando quieras sin ningún desperdicio. El proceso de congelamiento es el ideal para limitar el crecimiento y reproducción de bacterias en la paella, así como para tenerla fresca por una mayor cantidad de semanas.

Para disfrutar de este plato cuando quieras, lo más importante es conservarla de la forma correcta; por esta razón, si te queda caldosa debes seguir unos sencillos consejos que te garantizarán el éxito al momento de recalentarla; tanto así, que no se notará que ha sido congelada.

La paella, un plato que se conserva muy bien en el congelador

congelada

Hasta hace un tiempo es probable que ni pensarás en congelar una paella, pues el temor a que perdiera su sabor o sus propiedades te impedían arriesgarte a hacerlo. En la actualidad, ya no es un secreto que en muchos restaurantes recurren al método de congelar alimentos y presentarlos como frescos en la mesa sin que nadie note que son recalentados.

En el caso de la paella, gracias a su divino y potente sabor, cuando se congela de la forma correcta y se elige la mejor técnica para recalentarla, puede incluso saber mejor que cuando está recién hecha. Eso sí, lo mejor es congelarla de acuerdo al término de la cocción que has hecho, para que así como en un restaurante, ni te percates de que es recalentada al comerla.

Si la paella la has preparado con mariscos puedes congelarla sin problema siempre y cuando no la dejes por largo tiempo en la nevera antes de decidir llevarla al congelador. Apenas esté a temperatura ambiente, guárdala en recipientes individuales de no más de 200 gramos de capacidad y congela para que inicie su proceso de conservación rápidamente.