Países que tus nietos no sabrán que existieron

Desde la disolución de la URSS no se han vivido grandes cambios en el mundo en términos de geopolítica. A pesar de los tiempos convulsos que se viven en diferentes países del planeta, parece que tras la Segunda Guerra Mundial casi todo el mundo se quedó con un poco de miedo en el cuerpo ante la posibilidad de que los conflictos bélicos escalaran sin medida. Evidentemente, nadie quiere volver a experimentar episodios como los de Hiroshima o Nagasaki, aunque el líder de Corea del Norte ya está afirmando que cuenta con misiles suficientemente potentes como para atacar a Estados Unidos, lo que puede ser una bomba de relojería teniendo en cuenta que el ahora presidente de EE.UU. es alguien tan imprevisible como Donald Trump.

Dicho esto, está por ver si en lo que queda de siglo no descubrimos numerosos cambios en este sentido. A fin de cuentas, son muchos los lugares en los que existen conflictos políticos, algunos de ellos armados, y tampoco sería de extrañar que las condiciones socioeconómicas dieran un giro y propiciaran cambios en la configuración de países tal y como los conocemos hoy.

Bélgica

Países Que Tus Nietos No Sabrán Que Existieron

Al igual que en España, existen zonas muy diferenciadas en Bélgica y existe un anhelo independentista desde hace muchos años. Esa distinción se haría entre Flandes y Valonia, que hablan lenguas diferentes y sus referentes culturales son tremendamente diferentes. Aún está por ver si el país sede de la Unión Europa puede fracturarse, pero lo cierto es que en 2013 llegaron a estar casi 600 días sin gobierno porque los rivales políticos no se pusieron de acuerdo para una coalición.

Dentro del ecosistema europeo, parece lógico pensar que en cuanto haya un proceso de independencia completado en un país, otros podrían seguir el mismo camino. Ya hemos visto referéndums en esta línea como el de Escocia, que a punto estuvo de separarse del Reino Unido. Y hablando de la Pérfida Albión, el Brexit confirmó su salida de la Unión Europea, aunque aún queda tiempo para saber qué consecuencias reales tendrá.