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¿Qué dieta es la ideal tras una operación de bypass gástrico?

Muchas personas acuden a clínicas para someterse a esta cirugía bariátrica con la intención de reducir la obesidad que padecen. Obviamente, es una recomendación médica la que tiene que anteceder a esta decisión y, después, el paciente tendrá que seguir una estricta dieta equilibrada y adecuada, para una recuperación satisfactoria

La obesidad es una de las enfermedades más extendidas en la sociedad. El sedentarismo, las largas horas que se pasan frente a los dispositivos electrónicos, el estrés del trabajo, una alimentación calórica y poco equilibrada, así como el consumo indiscriminado de alimentos procesados, hacen que la población tenga cada vez más sobrepeso, llegando a datos preocupantes, especialmente, en la población infantil.

Sin embargo, en otras ocasiones, son cuestiones biológicas las que determinan la obesidad de muchos de estos pacientes, problemas hormonales o endocrinos que precisan de la intervención médica para controlarse. Sea cual sea la causa, está claro que el bypass gástrico es una de las operaciones más requeridas para zanjar la obesidad con ayuda clínica. Pero, ¿qué dieta es la ideal tras una operación de bypass gástrico? Obviamente, es una de las preguntas que se hacen los pacientes cuando son sometidos a esta operación.

Evidentemente, el hecho de esta intervención gástrica no es óbice para que el exceso de peso desaparezca, pues los pacientes deben ser muy conscientes de que deberán aprender a adentrarse en dietas equilibradas, saludables y mantenerlas en el tiempo. Si, además, a todo esto se le acompaña con ejercicio físico, a buen seguro, la meta a alcanzar, llegará.

Existen tres etapas alimentarias específicas, una vez la operación haya concluido. Estos periodos son de estricto cumplimiento, ya que suponen el éxito de la operación, que es el fin que todo paciente busca.

Los primeros 21 días son cruciales

Toda persona sometida a una cirugía bariátrica de estas características debe saber que las primeras semanas del postoperatorio son vitales para la adaptación de la nueva cavidad gástrica. Así pues, durante la primera semana, la dieta se basará, principalmente, en líquidos, como caldos sin grasas y fruta no ácida muy licuada. Ya, durante la segunda semana, se podrán ingerir algunas verduras licuadas, así como infusiones a base de manzanilla o variantes de tila.

A partir de la tercera semana se incorporan los purés

Una vez pasadas tres semanas desde la operación de bypass, el paciente podrá empezar a ingerir purés, especialmente de legumbres. Estos podrán ir acompañados de frutas en compota, purés vegetales y, progresivamente, ir añadiendo a los mismos, carnes blancas como las de pollo o pavo; para los amantes del pescado, pueden ingerir piezas desmenuzadas de pescado blanco como, por ejemplo, la merluza.

Tras un mes y medio volverán los sólidos

Claro que volverán los sólidos a la dieta, aproximadamente, al mes y medio de la operación. La recomendación de los médicos y los dietistas es que esta se haga de manera progresiva y que se disponga la alimentación en más ingestas, es decir, hacer seis comidas diarias, pero de menos cantidad cada una. Aquí hay que destacar que durante la ingesta de alimentos se debe evitar beber líquidos, ya que esto saciaría antes el apetito, por tanto, se recomienda beber al menos, dos litros de agua diaria, pero en pequeñas cantidades y siempre en los periodos entre comidas. Ya, en esta etapa del proceso, podrán introducirse el arroz, los huevos y la pasta.

Lo que no se debe comer tras una operación de bypass gástrico

Para finalizar, hay que atender varias recomendaciones que harán que todo fluya con más rapidez y que no haya problemas en los pacientes operados de bypass. En este sentido, hay que recordar que existe una tabla de alimentos que están prohibidos tras esta operación, como son las bebidas gaseosas, los alimentos y las especias picantes, así como también están contraindicados los productos fritos o rebozados. Además, evitar el té y el café también es recomendable y, por supuesto, no ingerir alimentos procesados.