Quantcast

Tractorada en Santander por el bajo precio de la leche y los elevados costes de producción

Unos 200 ganaderos con cerca de otros tantos tractores se han manifestado este viernes en Santander en protesta por el bajo precio de la leche, la protección del lobo y los elevados costes de producción, y para pedir más apoyo del Gobierno central y de Europa porque se sienten «abandonados y atrapados».

El sector ha pedido al Ejecutivo medidas ante los «altos» costes de las materias primas por el conflicto entre Rusia y Ucrania y los «recortes» de la Política Agraria Común (PAC), relacionadas con la eliminación del lobo del listado de especies protegidas y ayudas fiscales, entre otros.

Así, han portado pancartas que decían ‘Detrás de un litro de leche hay una familia’, ‘Siguen subiendo los costes, acaban con nosotros’ y ‘Queremos ser ganaderos… si nos dejáis’; e incluso han mostrado a un potro real muerto y cabras pequeñas con el cartel ‘Me crían a biberón porque el lobo mató a mi madre’.

También han llevado a cabo la quema de carteles con los nombres y los logos de las empresas que venden la leche por debajo del precio de coste, bajo el sonido de los campanos y la pitada de los tractores.

La concentración ha sido convocada por las principales organizaciones agrarias (UGAM-COAG, ASAJA, UPA y Aigas), que han entregado un escrito a la delegada del Gobierno en Cantabria, Ainoa Quiñones, con las principales reivindicaciones del sector.

En concreto, solicitan al Gobierno central la exclusión del lobo del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE), y un plan de control de la población del lobo con indemnizaciones por daños en un plazo no superior a un mes.

En materia de fiscalidad, piden la evaluación de la cuantía de devolución por adquisiciones de gasóleo agrícola, la equiparación del IVA entre la ganadería y la agricultura; un tratamiento fiscal especial en el caso de los jóvenes y nuevas incorporaciones; y la refinanciación de las deudas y las moratorias fiscales en los periodos de especial dificultad, como la actual.

También demandan el cumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria –que «no asegura a los productores cobrar precios por encima de los costes de producción»– con observatorios y publicaciones trimestrales de datos; y la habilitación de denuncias de forma colectiva a través de OPA’s o anónimas en los casos individuales.

Asimismo, reclaman la simplificación de los trámites administrativos, tarifas energéticas con precios especiales para explotaciones agropecuarias y medidas para paliar «las deficiencias» de la futura PAC, focalizando las ayudas en el ganadero profesional y con compensaciones por los efectos «negativos» del recorte de las ayudas y la convergencia.

MEDIDAS ANTE LA POSIBLE «ESCASEZ DE PRODUCTOS»

En declaraciones a los medios, Alberto Pérez, de UPA, ha señalado que el paquete de ayudas para el sector del Gobierno de Cantabria «son necesarias» pero «no es la solución», y cree que el conflicto entre Rusia y Ucrania va «a repercutir en contra mucho más».

En cuanto a los suministros, ha indicado que «va a estar cada día más complicado» y «las materias primas van a ser como el oro, algo inalcanzable al bolsillo del sector». En este sentido, ha pedido que el Ejecutivo central y Europa hagan «un esfuerzo» porque de lo contrario, ha advertido, «posiblemente haya productos en los establecimientos que escaseen».

«Entendemos que hay que producir alimentos si no queremos que, en momentos puntuales, pueda haber escasez de alimentos», ha valorado Pérez, que cree que la situación es «muy vulnerable» y la guerra «no sabemos cómo va a acabar».

Respecto al lobo, ha apuntado que la especie «tiene que existir pero no puede proliferar de una manera desordenada porque lo único que vamos a hacer es que la gente abandone el campo». «El Ministerio tiene que poner cartas en el asunto porque al final estamos abandonados», ha dicho.

Por su parte, Gaspar Anabitarte, de UGAM-COAG, ha lamentado que el sector no consigue alcanzar los objetivos, sobre todo por el «problema» con los costes de producción, que «ahora ya parece que está escapado de toda posibilidad».

Así, ha recordado que la solución inicial era conseguir cobrar por encima de los costes de producción, pero ha explicado que estos han crecido «más rápido» de lo que han conseguido incrementar los precios de sus productos.

«Estamos atrapados y, por eso, permanentemente moviéndonos hasta que consigamos el objetivo de poder vivir del negocio», ha dicho Anabitarte, que ha criticado que «parece que desde Madrid no acaban de entender el problema que tiene el medio rural».