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Alimentos que te ayudan a controlar la presión arterial

Uno de los problemas de salud que más se tienden a diagnosticar son los relacionados con la presión arterial alta, también conocida como hipertensión. Esta se trata de la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias. Si la presión aumenta por encima de unos niveles, las arterias que conducen la sangre empiezan a sufrir un daño mayor y, a la larga, ese daño se acaba traduciendo en complicaciones.

Para combatir esto, y de una forma natural, además (sin medicamentos) es posible a través de una buena y correcta alimentación, aunque obviamente no todos los tipos de alimentos cumplen con esta finalidad. De esta manera, y para controlar o hacer que esta presión arterial disminuya, contamos con algunos que nos ayudarán de la mejor manera. Los repasamos.

Por qué es necesario bajar la presión arterial

Por qué bajar presión arterial

A día de hoy, la hipertensión arterial, o presión arterial, es la enfermedad crónica más frecuente en España, y las enfermedades cardiovasculares constituyen la primera causa de muerte en países occidentales. En este grupo de patologías se incluyen la cardiopatía que sigue al infarto de miocardio, así como las complicaciones cerebrovasculares, como el ictus cerebral y los ataques isquémicos transitorios.

Todo sin olvidarnos de enfermedades renales como la insuficiencia renal, así como enfermedades de las arterias como la claudicación intermitente y, finalmente, patologías de las arterias de la retina. Si concretamos sobre la prevalencia, este problema en adultos afecta a alrededor del 30 o 45%.

Es más común en edad avanzada, de ahí que se incida tanto en que la alimentación es crucial para combatir problemas de salud como este. Del mismo modo, la tensión arterial elevada produce daño en las propias arterias y en los órganos a los que llega la sangre con presión elevada como las arterias (aneurisma aórtico y claudicación intermitente), el corazón (hipertrofia, insuficiencia cardiaca y fibrilación auricular), el cerebro (ictus, hemorragia y demencia), los ojos (retinopatía hipertensiva) o el riñón (insuficiencia renal).